Unión llegará al partido ante Vélez con dos de los mejores asistidores
En la antesala de una final anticipada en Liniers, el equipo de Madelón se juega mucho más que tres puntos. Aunque los resultados no acompañaron, hay un dato que sostiene la ilusión
El presente aprieta y en Unión ya no alcanza con competir: hay que ganar. La derrota frente a Newell's cambió el clima y obligó a recalcular. Lo que parecía un tramo de consolidación se transformó en una carrera contrarreloj por meterse en los playoffs.
El próximo paso no da respiro. En Liniers espera Vélez, uno de los equipos más firmes del torneo y con el plus de jugar en casa. Un examen incómodo, en el momento menos conveniente. Pero también una oportunidad grande: el Tate depende de sí mismo.
En ese contexto tenso, hay un detalle que pasa más desapercibido de lo que debería. Dentro de un equipo que alternó buenas y malas, dos nombres aparecen en la élite del pase-gol del campeonato: Julián Palacios y Rafael Profini. Ambos acumulan cinco asistencias y comparten la cima con Sebastián Villa (Independiente Rivadavia), Facundo Lencioni (Gimnasia y Esgrima de Mendoza) y Gabriel Ávalos.
No es un dato menor. En medio de la irregularidad, Unión conserva algo que muchos equipos buscan desesperadamente: generación de juego. La capacidad de asistir, de romper líneas, de inventar ese pase que destraba partidos cerrados. El equipo de Leonardo Madelón llega exigido, sí. Pero también con argumentos. Porque cuando la pelota pasa por los que saben, siempre hay una chance más. Y en este cierre apretado, eso puede valer una clasificación.