Barrientos invitó a Lavezzi a trabajar en San Lorenzo

El Pitu habló de la visita del Pocho para ver el encuentro entre los Gauchos de Boedo y Santos por Copa Sudamericana y le ofreció un rol dentro de la institución.

San Lorenzo apunta al crucial encuentro de este sábado ante Independiente, donde de ganar o igualar asegurará su presencia dentro de los octavos de final del Torneo Apertura de la Liga Profesional 2026. En vísperas del juego habló Pablo Barrientos, que se expidió sobre el empate 1-1 ante Santos por Copa Sudamericana, el cual tuvo Neymar como protagonista dentro del campo de juego y el regreso al Nuevo Gasómetro de un histórico como Ezequiel Lavezzi, a quien el Pitu le ofreció un rol dentro de la institución. 

“A Neymar lo vi sólo desde la tribuna, estuve con Lavezzi. Es lindo que el Pocho haya podido venir, se merece todo el cariño que recibió. Lo vamos a volver a invitar para el sábado”, marcó con alegría el presidentel del fútbol profesional azulgrana en diálogo con DSports Radio.

“Es un amigo, lo quiero muchísimo. Me gustaría que esté laburando al lado nuestro, ojalá. Son decisiones que dependen exclusivamente de él”, agregó Barrientos, que fue compañero de Lavezzi en el club y forjaron un vínculo de amistad que perdura hasta la actualidad, al punto que tras el partido del martes fueron a cenar juntos a un restaurante en Boedo, a pocos metros de la sede de Av. La Plata.

Tras debutar a una temprana edad en Estudiantes (Buenos Aires) y originalmente a préstamo de Genoa (en donde nunca pudo jugar), un joven Lavezzi se sumó a San Lorenzo de cara al Apertura 2004, el inicio a un periplo que contó con 26 goles y 21 asistencias en 98 encuentros. A fuerza de sus grandes actuaciones y carisma (como también alocados festejos) se ganó el corazón de los hinchas y se despidió con la coronación en el Clausura 2007, torneo donde conformó un letal tridente de ataque con "La Gata" Gastón Fernández y Néstor Andrés "Cuqui" Silvera que logró dar la vuelta olímpica bajo la conducción de Ramón Díaz. Una despedida soñada antes de ser vendido por seis millones de euros a Napoli.