¿Alcanza la reforma laboral para crear empleo?
El abogado laboralista Abel De Manuele analizó por LT10 el impacto de la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. Advirtió sobre la fuerte judicialización de la norma y aseguró que, sin actividad económica, “es difícil que una ley genere más trabajo”.
En medio del debate por los cambios impulsados en el sistema laboral argentino, la reforma aprobada por el Gobierno nacional continúa generando controversias judiciales, políticas y económicas. La discusión atraviesa desde el funcionamiento de la Justicia del Trabajo hasta el impacto real que las modificaciones podrían tener sobre el empleo formal.
En ese contexto, el abogado y docente de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UNL, Abel De Manuele, sostuvo en diálogo con LT10 que el escenario actual es de fuerte incertidumbre y remarcó que la reforma necesitará tiempo para encontrar estabilidad jurídica.
“Es un estreno complejo. No diría destrozado en la Justicia, pero tiene muchos focos de controversias judiciales que hay que ver cómo terminan resolviéndose”, afirmó el especialista al describir la cantidad de causas, apelaciones y planteos que atraviesan actualmente la implementación de la ley.
Según explicó, el problema no pasa solamente por el contenido de la norma, sino también por el nivel de judicialización que generó. “Va a ser así hasta que la Corte vaya depurando qué es lo que tiene validez y qué no”, señaló.
Durante la entrevista, De Manuele sostuvo que uno de los principales errores fue la falta de consensos amplios para avanzar con una reforma de semejante magnitud. “Era necesario un cambio; había problemas en los que creo que todos coincidimos. La equivocación es el método o la falta de diálogo”, expresó.
El abogado remarcó además que existe una expectativa exagerada sobre la capacidad de una reforma laboral para generar empleo en un contexto económico complejo. “Es difícil que una ley específicamente en materia laboral genere mayor cantidad de empleo o solucione el problema en nuestro país. Tiene que ver con la actividad económica”, explicó.
En ese sentido, planteó un ejemplo concreto: “Si no hay demanda, no hay más trabajo. Y si no hay demanda, no hay actividad económica”.
Informalidad y falta de controles
Otro de los puntos que abordó fue el alto nivel de informalidad laboral en Argentina. Allí reconoció que históricamente existió consenso sobre la necesidad de modificar el sistema, aunque advirtió que el problema excede las sanciones legales.
“Muchas veces no se registra a un trabajador porque la actividad económica es muy baja, pero muchas veces también es un problema cultural”, afirmó. Para De Manuele, el Estado también perdió capacidad de control y concientización: “No hay inspección, no hay controles. Dejamos todo a la voluntad”, cuestionó.
Tecnología y nuevas formas de producción
En otro tramo de la charla, el abogado analizó cómo cambiaron las formas de trabajo en las últimas décadas y advirtió que muchas estructuras legales quedaron desactualizadas frente a la tecnología y la globalización.
“El derecho laboral se hizo para la gran industria y hoy eso fue superado por la tecnología, el trabajo a distancia y las nuevas formas de producción”, explicó. Además, alertó sobre los desafíos futuros que traerá la automatización y el impacto tecnológico sobre el empleo tradicional. “La tecnología nos resuelve un montón de problemas, pero también deja gente fuera del mercado. Ese es otro debate mucho más profundo”, indicó.
Finalmente, De Manuele insistió en que las reformas laborales necesitan acuerdos amplios para sostenerse en el tiempo. “Cuando se logra consenso, se transforman en políticas de Estado”, concluyó.