Por primera vez se juzga el abandono de personas durante la dictadura
Federico Pagliero, abogado querellante en la causa, analizó por LT10 las primeras jornadas de este proceso histórico que, por primera vez en Argentina, aborda el abandono de niños y niñas como delito de lesa humanidad durante la última dictadura.
El pasado 5 de mayo se dio inicio al juicio oral y público de la causa denominada Laguna Paiva II, un proceso judicial que marca un hito en la lucha por la Memoria, Verdad y Justicia. Federico Pagliero, abogado querellante por la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), realizó por LT10 un balance sumamente positivo de los primeros días, destacando un logro fundamental en materia de transparencia: "Desde la querella de APDH se logró la publicidad en el debate... ahora se van a poder escuchar en vivo y en directo los testimonios".
Los hechos que se juzgan ocurrieron en 1980, cuando operativos de las fuerzas represivas en Santa Fe, en busca de militantes del PRT, resultaron no solo en secuestros de adultos, sino en una situación de desprotección absoluta para los menores presentes. Pagliero explica que se juzgan delitos de privación ilegal de la libertad, tormentos y, fundamentalmente, el abandono de niños y niñas: "Aparece esta figura del abandono de personas: secuestrados ambos padres, niños muy pequeños quedan solitos durante un lapso de tiempo prolongado, teniendo que salir a trabajar, teniendo que sortear muchísimas cuestiones y el terror de haber vivido".
Este juicio es inédito en la historia judicial argentina. Según el letrado, la justicia tradicionalmente centró su atención en la militancia adulta, postergando la mirada sobre las infancias. "Es la primera vez en el país que se va a juzgar ese delito como delito de lesa humanidad", afirma Pagliero, subrayando el trabajo previo de la APDH para generar lazos de confianza con las víctimas que, por décadas, no habían podido declarar ante las autoridades.
En el banquillo de los acusados se encuentran el ex juez federal Víctor Brusa, junto a Cayetano Valdés, Eduardo Riuli y Antonio Parbelotti (quien es juzgado por primera vez). A pesar de los años transcurridos y de lo que el abogado denomina "impunidad biológica" —el fallecimiento de represores antes de ser juzgados—, este debate representa una reparación necesaria.
Se espera que el juicio continúe con un ritmo de dos a tres audiencias semanales, proyectando una sentencia para finales de julio o principios de agosto. El objetivo final trasciende este caso particular: "Ojalá que este juicio pueda abrir camino para la jurisprudencia en este tipo de delitos y que también se abran otros casos similares".
Audio: Federico Pagliero, abogado querellante en la causa Laguna Paiva II
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