“El productor está en una situación terminal”: duro reclamo del campo

El secretario de la Sociedad Rural de Santa Fe, Juan Carlos Pujato, habló por LT10 y remarcó que declarar la emergencia no alcanza frente al impacto de las inundaciones.

La declaración de la emergencia agropecuaria en distintos departamentos de la provincia volvió a poner en el centro de la escena la situación crítica que atraviesa el sector productivo santafesino tras las intensas lluvias y anegamientos de las últimas semanas. Mientras el Gobierno provincial anunció beneficios impositivos y prórrogas para los productores afectados, desde el ruralismo sostienen que las medidas “no alcanzan” y reclaman obras estructurales que permitan evitar que el problema se repita.

En diálogo con LT10, el secretario de la Sociedad Rural de Santa Fe, Juan Carlos Pujato, describió un panorama alarmante en buena parte del territorio provincial y cuestionó la falta de infraestructura hídrica y vial acumulada durante décadas.

“La situación es muy compleja, muy crítica. Hay muchas pérdidas, hay más de 1.300.000 hectáreas bajo el agua”, señaló. Según explicó, el impacto no solo alcanza a la agricultura, sino también a la ganadería: “Hay cultivos de algodón comprometidos, soja comprometida y cerca de 400.000 o 500.000 cabezas de hacienda que tienen que buscar otro destino”.

Pujato remarcó que desde la entidad acompañan a productores que atraviesan “una situación realmente complicada”, aunque advirtió que las respuestas oficiales son apenas paliativas. “Una prórroga en el pago del Impuesto Inmobiliario es una medida administrativa, pero no es una medida política. El productor está en una situación terminal. Es como darle un Geniol a un enfermo terminal”, comparó.

Falta de planificación

En ese sentido, insistió en que el problema excede a la actual gestión provincial y apuntó contra años de falta de planificación. “Estamos en una provincia donde la actividad agrícola-ganadera es crucial y no vemos que en los últimos 20 años haya habido obras de infraestructura adecuadas para este tipo de eventos, que cada vez van a ser más normales”, afirmó.

Uno de los principales reclamos del sector pasa por el deterioro de los caminos rurales y las rutas provinciales. “Los caminos rurales son un desastre. Y las rutas provinciales también, estén en el norte o en el sur”, sostuvo. Incluso relató situaciones ocurridas recientemente sobre la ruta 1, donde, según indicó, una alcantarilla tapada modificó el escurrimiento natural del agua y agravó los anegamientos en campos de la zona.

“Hoy el camino está más bajo que la banquina”, graficó al explicar el nivel de deterioro de la red vial rural. Y agregó: “Muchos de esos caminos tienen más de 170 años y no creo que resistan uno o dos años más con la falta de mantenimiento”.

El reclamo de políticas de Estado

Durante la entrevista con LT10, Pujato reconoció que existe diálogo con el Gobierno provincial, aunque insistió en que falta una política de Estado de largo plazo. “El problema es que pensamos siempre en el 'mientras tanto'. Tenemos que andar con luces largas. Hace falta un plan maestro provincial que tenga en cuenta cuencas, ríos, arroyos y caminos, y que trascienda las gestiones”, planteó.

Además, cuestionó la mirada que muchas veces existe desde los centros urbanos sobre el sector agropecuario. “El productor es el eslabón más débil de la cadena y no es formador de precios. Cualquier carga impositiva que le ponen no la puede trasladar porque el precio lo define el mercado”, explicó.

También pidió que no se interpreten sus críticas como un ataque exclusivo a la actual administración santafesina. “Esto no es un ataque al Gobierno actual, es un cuestionamiento a todos los gobiernos que han pasado. Sería injusto que recaiga solamente sobre esta gestión”, aclaró.

Suelos saturados y costos en alza

En paralelo, expresó preocupación por el pronóstico climático para los próximos días, especialmente en el norte provincial. “El suelo no absorbe más nada, está saturado y los bajos están llenos”, dijo ante la posibilidad de nuevas lluvias en departamentos como Vera, General Obligado y San Javier.

Por último, el dirigente rural advirtió sobre el impacto económico que también enfrenta el sector de cara a la próxima campaña agrícola, especialmente por el fuerte aumento en los costos de los fertilizantes. “Si antes fertilizar una hectárea costaba 30 dólares, hoy cuesta 100. Nadie se pone a hacer algo con margen negativo”, sostuvo.

En ese contexto, reclamó medidas concretas al Gobierno nacional y pidió “sacar ya las retenciones del trigo” para aliviar a los productores. “Hay más discurso a favor del campo, pero en los hechos no se traduce”, concluyó.