Cuatro años de prisión por amenazar y agredir físicamente a su hija
Se trata de Pedro Alejandro Castillo, de 45 años, quien además fue declarado reincidente. El monto de la pena resultó de la unificación con una condena anterior, en perjuicio de la misma víctima y de una hermana de ella
Un hombre de 45 años identificado como Pedro Alejandro Castillo fue condenado a cuatro años de prisión de cumplimiento efectivo por haber agredido y amenazado a su hija adolescente en la ciudad de Santa Fe.
La sentencia fue dispuesta por la jueza Celeste Minniti, en un juicio en el que se abreviaron los procedimientos desarrollado en los tribunales de la capital provincial. En ese marco, la magistrada también declaró reincidente a Castillo.
La fiscal Milagros Parodi estuvo a cargo de la investigación. La funcionaria del MPA informó que “el monto de la pena resultó de la unificación con una condena anterior de ejecución condicional que el atacante aún no había terminado de cumplir”.
“En 2024, se le habían impuesto tres años de prisión por maltrato infantil en perjuicio de la misma víctima de los hechos por los que fue juzgado ahora, así como de una hermana de ella”, subrayó la fiscal. A su vez, expuso que “además, Castillo cuenta con otro antecedente penal por violencia de género en contra de una mujer que fue su pareja”.
Golpes y cuchilla
Parodi remarcó que “el condenado atacó a su hija menor mientras él estaba en libertad condicional”. Según afirmó, “el viernes 28 de febrero del año pasado, alrededor de las 17:00, agredió físicamente a la adolescente en una vivienda ubicada en la zona suroeste de la ciudad, donde residían con otras personas del entorno familiar”.
La funcionaria del MPA planteó que “con golpes de puño, Castillo hirió a la víctima en distintas partes de su cuerpo”, y agregó que “además la sometió a otras situaciones violentas”.
“Momentos más tarde, cuando la adolescente le dijo a su padre que quería irse de la casa, él la amenazó de muerte con una cuchilla”, subrayó Parodi.
Responsabilidad penal
Castillo reconoció su responsabilidad penal como autor de lesiones leves dolosas agravadas (por el vínculo y por haber sido cometidas por un hombre contra una mujer, mediando violencia de género) y amenazas calificadas.
Junto con su abogado defensor, el condenado aceptó la atribución delictiva, la pena única que se le impuso y la modalidad elegida para desarrollar el juicio.
Por su parte, la madre de la víctima fue informada de lo resuelto y también manifestó estar de acuerdo.