Transporte de cargas: tarifas por el suelo, costos en alza y fallas del Estado

Mario Ramello, referente del sector, analiza el complejo escenario que atraviesan los transportistas en Argentina, marcado por la caída del consumo, el deterioro de la infraestructura vial y los desafíos estructurales para conseguir personal capacitado.

El transporte de cargas en Argentina, responsable del movimiento de más del 90% de los bienes y mercaderías del país, atraviesa una crisis profunda y polifacética. Por LT10, Mario Ramello, referente del sector, indicó que se enfrenta a una "sobreoferta de bodegas" provocada por la caída del consumo en artículos básicos como alimentos y vestimenta, lo que ha desplomado las tarifas de servicios esenciales.

Tarifas y costos en conflicto

La rentabilidad de las empresas de transporte se encuentra en su punto más crítico. Ramello señala que, en el transporte de hacienda, se está trabajando entre un 30% y 40% por debajo de la tarifa sugerida, mientras que en el sector de cereales la diferencia puede superar el 50%. A esto se suma el constante incremento en los costos, especialmente del combustible, el cual "sigue siendo caro comparado con la región".

"Hoy las tarifas están por el piso y eso afecta la economía de las empresas", advierte Ramello, destacando que el aumento de impuestos sobre los combustibles está actualmente "pisado", lo que genera incertidumbre sobre futuros incrementos.

Infraestructura y falta de visión a largo plazo

Otro factor determinante es el deplorable estado de la infraestructura vial nacional, que incrementa los costos operativos por la rotura de unidades. Ramello critica la falta de una planificación que trascienda los gobiernos de turno, lamentando que el transporte no sea tratado como una verdadera política de Estado.

Un ejemplo reciente de este retroceso, según el entrevistado, es la eliminación del RUTA (Registro Único de Transporte Automotor), una base de datos de 25 años que permitía diseñar planes de renovación de flota o "chatarrización". "Se tiró a la basura una base de datos excepcional para políticas de transporte de carga", afirma, señalando que la desregulación se realizó sin consultar a las partes intervinientes.

El desafío de los recursos humanos

Finalmente, el sector enfrenta una escasez crítica de choferes, un problema que Ramello vincula tanto a cambios generacionales como a trabas legales. En Argentina, la ley exige tener 21 años para obtener la licencia de camiones, lo que genera un bache de tres años desde la finalización del secundario en el que los jóvenes optan por otros oficios.

"Faltan choferes en la Argentina para el transporte de cargas y eso es un problema mundial", explica Ramello, proponiendo que se permita a los jóvenes de 18 años iniciarse en el transporte provincial para capacitarse progresivamente. En este contexto, el referente concluye que, si bien la macroeconomía muestra signos positivos, la microeconomía del sector aún debe "subsistir e ir hacia adelante" esperando que los beneficios derramen lo antes posible.

Audio: Mario Ramello, referente de transportistas de cargas

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