Unión empieza a despedirse de un jugador que nunca terminó de explotar
Termina su contrato el 30 de junio y no seguirá, ya no había opción de renovación
Mientras Unión todavía mantiene una última parada oficial antes del receso, puertas adentro ya empezó otro partido: el armado del plantel para el segundo semestre. Entre contratos que vencen, posibles refuerzos y evaluaciones internas, hay un nombre que parece tener el destino prácticamente definido.
Nicolás Palavecino tiene las valijas preparadas
El volante ofensivo llegó al Tate a préstamo desde Defensa y Justicia, sin cargo y sin opción de compra, por lo que al finalizar junio deberá regresar. Todo indica que no habrá movimientos para intentar retenerlo. La sensación que dejó su paso por Santa Fe fue de oportunidad desaprovechada. Nunca logró afirmarse dentro de la estructura titular ni convertirse en esa pieza desequilibrante que muchos imaginaban cuando aterrizó en el club.
De hecho, apenas algunos destellos aislados permitieron ver el potencial que lo había llevado a ser considerado una apuesta interesante. El partido ante Vélez probablemente haya sido su mejor carta: mostró dinámica, agresividad y participación ofensiva. Pero terminó siendo más una excepción que una continuidad.
Con el correr de los meses perdió terreno en la consideración y le costó encontrar regularidad cada vez que le tocó ingresar. Por eso, salvo un giro inesperado, el duelo del próximo viernes ante Independiente por los 16avos de final de la Copa Argentina podría convertirse en una de sus últimas apariciones con la camiseta rojiblanca.
Distinta es la situación de Emiliano Álvarez. El lateral también finaliza contrato, aunque en su caso la decisión quedará abierta a una evaluación dirigencial y deportiva en las próximas semanas. Todavía no hay resolución definitiva sobre su continuidad. En Unión, mientras tanto, el cierre del semestre ya empezó a mezclar despedidas silenciosas, análisis internos y las primeras señales de reconstrucción para lo que viene.