Sistema de salud público al límite: pocos médicos, bajos sueldos y muchos pacientes
El Dr. Néstor Rossi hace un intenso análisis sobre la situación actual del sistema de salud público: denuncia falta de profesionales y salarios de "mano de obra barata".
En una reciente entrevista brindada a la emisora LT10, el Dr. Néstor Rossi, referente de la Asociación de Médicos de la República Argentina (AMRA) y pediatra de amplia trayectoria, realizó un crudo diagnóstico sobre la situación que atraviesan los 57 centros de salud de la ciudad de Santa Fe. Según el profesional, el sistema público enfrenta una tormenta perfecta: falta de especialistas, salarios que no cubren las expectativas y un incremento masivo de la demanda.
Rossi fue contundente al referirse a la política salarial del gobierno provincial, señalando que un médico que ingresa a la planta cobra apenas 1,5 millones de pesos de bolsillo, cifra que considera insuficiente para la responsabilidad que conlleva la tarea. Al respecto, afirmó: "Podés tener infraestructura, pero si no tenés mano de obra barata, llámese profesionales de la salud, mano de obra barata regalada". Esta situación ha provocado que muchos especialistas, como pediatras y psiquiatras, opten por otros sectores, dejando baches críticos en la atención primaria.
La problemática se agrava por el aumento de la demanda en los barrios, estimada en un 20%, debido a que muchos vecinos ya no pueden costear medicinas prepagas o sufren la falta de atención en servicios como PAMI. Esta presión choca contra una infraestructura limitada: muchos centros cuentan con solo dos consultorios que deben ser compartidos por clínicos, pediatras y otros especialistas. Sobre la dinámica de atención y la imposibilidad de cumplir con grandes volúmenes de pacientes sin perder calidad, Rossi explicó: "En esas 4 horas 49 minutos yo te puedo atender cómo corresponde entre 12 y 14 pacientes".
El médico también denunció fallas de gestión y accesibilidad. Citó como ejemplo un dispensario donde los consultorios están en una planta alta, obligando a pacientes amputados o ancianos con movilidad reducida a subir escaleras con gran dificultad. Rossi vinculó este fenómeno con un cambio en las prioridades de gasto público: "A salud lo bajó y subió el de la infraestructura, lo cual me parece bárbaro porque estamos viendo cosas... pero el de la salud, ¿dónde quedamos?".
Finalmente, el referente de AMRA expresó el sentimiento de frustración que persiste en el sector tras la pandemia de COVID-19, asegurando que los trabajadores no han sido debidamente reivindicados ni jerarquizados. A pesar de los reclamos, Rossi subrayó que el compromiso de los médicos sigue firme por una cuestión vocacional: "Están a disgusto, pero no sabemos hacer otra cosa. Esto es pasión, ¿eh? Esto es pasión".