YPF reactiva la histórica planta de San Lorenzo para producir combustible sustentable

El CEO de la petrolera, Horacio Marín, recorrió las instalaciones junto al presidente de la Fundación Nueva Generación Argentina, Diego Sueiras. El proyecto estratégico contempla una inversión global de 350 millones de dólares y transformará el complejo en la primera biorefinería de Sudamérica.

La reactivación de la ex refinería de San Lorenzo marca un punto de inflexión estructural para la industria santafesina y la agenda ambiental global. El complejo industrial, que se encontraba desactivado desde 2018, se convertirá en una moderna biorefinería destinada a la producción de Combustible Sostenible de Aviación (SAF, por sus siglas en inglés), un insumo estratégico y de alta demanda internacional por su capacidad para reducir drásticamente las emisiones contaminantes en el transporte aéreo.

En diálogo con LT10, Diego Sueiras, presidente de la Fundación Nueva Generación Argentina (FNGA), analizó por LT10 los alcances del anuncio tras haber participado de la recorrida técnica junto al CEO de YPF, Horacio Marín, y el empresario Federico Puchadelo, impulsor tecnológico del proyecto a través de la firma Santa Fe Bio.

"Para los que luchamos contra el cambio climático y trabajamos en la defensa del ambiente, esta es una noticia maravillosa. Pasamos de una refinería tradicional a una biorefinería", destacó Sueiras, quien además detalló el fuerte respaldo que la iniciativa cosechó en el ámbito empresarial de la región durante un encuentro posterior en IDEA Rosario, donde Marín expuso ante más de 400 empresarios.

El salto tecnológico: de Santa Fe a los cielos del mundo

El proyecto se ejecutará en dos etapas consecutivas. Actualmente, el predio cuenta con un centenar de operarios abocados a las tareas preliminares de adecuación edilicia e industrial.

  • Primera etapa (Pretratamiento): Demandará una inversión aproximada de 70 millones de dólares. En esta fase se procesará la materia prima madre —compuesta por aceites vegetales, aceites de cocina usados (UCO) y grasas animales— para dejarla en condiciones óptimas de refinamiento. Cabe destacar que la región centro de la provincia, con Rafaela a la vanguardia, posee un rol clave gracias a su gran capacidad de recuperación de estos aceites residenciales e industriales.

  • Segunda etapa (Producción de SAF): Con un desembolso adicional de 300 millones de dólares, se instalará la tecnología Ecofining, desarrollada por la firma estadounidense Honeywell UOP. Esta planta de última generación —cuya construcción demandará entre dos y tres años— utiliza un complejo sistema de hidrógeno para romper las moléculas de la materia prima y transformarlas en combustible aeronáutico de alta pureza.

"Esta es la primera planta con estas características en toda Sudamérica. En Estados Unidos existen solo siete. La complejidad y el nivel de inversión que requieren estos desarrollos hacen que sean muy escasos a nivel mundial", puntualizó el titular de la FNGA. Una vez que ambas fases estén plenamente operativas, se estima que el complejo generará ingresos por exportaciones cercanos a los 600 millones de dólares anuales y empleará de forma directa e indirecta a cientos de santafesinos bajo la modalidad de "empleos verdes".

Un mercado internacional asegurado por ley

La viabilidad comercial del proyecto santafesino está directamente ligada a las estrictas normativas ambientales globales. Una regulación de la Unión Europea aprobada en 2023 exige que, a partir de 2025, todo el combustible tradicional de aviación (queroseno) contenga obligatoriamente un 2% de corte con biocombustible SAF. Dicho porcentaje se elevará al 6% para 2030 y escalará de manera progresiva hasta alcanzar un exigente 70% en el año 2050.

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"Esto genera un mercado obligatorio inmediato", explicó Sueiras. "Los aviones comerciales que viajan desde Europa hacia el hemisferio sur necesitan repostar combustible para emprender el regreso. Si Argentina no produce SAF localmente, las aerolíneas se verían obligadas a traer el combustible en barcos solo para poder volver a salir. La visión de Puchadelo hace diez años fue entender esta ventana de oportunidad geográfica y logística".

Más allá de las obligaciones legales del bloque europeo, el especialista remarcó que las aerolíneas latinoamericanas nucleadas en la Coalición Panamericana de Biocombustibles Líquidos ya muestran una fuerte tendencia hacia la adopción voluntaria de estos insumos por estrictas razones de responsabilidad corporativa y sustentabilidad.

Reducción del impacto ambiental y salud pública

Estudios científicos conjuntos realizados por la NASA y la Agencia Aeroespacial de Alemania ratificaron la eficiencia de este tipo de biocombustibles vegetales. La utilización del SAF reduce las emisiones de gases de efecto invernadero hasta en un 70% en comparación con los combustibles fósiles tradicionales.

"Al margen de mitigar el calentamiento global, el combustible procesado con esta tecnología emite cantidades significativamente menores de azufre y hollín", precisó Sueiras. Esto evita la formación de aerosoles contaminantes en la alta atmósfera y disminuye los riesgos de lluvia ácida. "Es un beneficio directo para la salud pública global, ya que el azufre es uno de los principales causantes de afecciones respiratorias severas a nivel poblacional", concluyó.

Audio: Diego Sueiras

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