Marcos Rojo: de los silbidos a poder renovar su contrato

El defensor lleva 18 partidos en la Academia y le ofrecerían un nuevo vínculo para que continúe en la institución.

Marcos Rojo se convirtió en refuerzo de Racing en agosto de 2025 para disputar la Copa Libertadores, después de firmar su desvinculación de Boca, donde no era tenido en cuenta por el entrenador Miguel Ángel Russo, y arribó a la Academia con el pase en su poder. Su camino fue de mayor a menor porque fue recibido con aplausos y tras la derrota por 2-0 frente a River en el clásico, por la fecha 14 del Apertura, se retiró silbado e insultado, a tal punto que su futuro en la institución parecía llegar a su fin. Pero ahora todo indica que revirtió su imagen.

Si bien después de aquella roja por un golpe sin pelota a Lucas Martínez Quarta el zaguero surgido de Estudiantes de La Plata fue suplente en la última fecha contra Huracán, poco a poco recuperó el puesto y estuvo presente en la victoria ante el Pincha en octavos de final y también en la eliminación con Rosario Central en cuartos, lo que marca la importancia que tiene para el técnico Gustavo Costas.

Con 18 partidos en el lomo con la camiseta celeste y blanca y en vísperas a un duelo trascendental que tendrá la Academia el jueves ante Caracas para seguir con vida en la Copa Sudamericana, Rojo podría extender su estadía en la institución.

Según publica TyC Sports, desde la dirigencia que encabeza Diego Milito le ofrecerán al ex Manchester United una renovación de su contrato, que termina a fines de junio. A su vez, el jugador es titular y está cómodo en Racing, por lo que la continuidad podría darse.

Hay que tener en cuenta que igualmente pueden meterse otros clubes en la lucha por quedarse con el defensor, que en el último mercado de pases estuvo a punto de regresar a Estudiantes, pero no se dio por cuestiones económicas. También lo buscó Aldosivi hace unas semanas, pero el defensor de 35 años rechazó el ofrecimiento.

De esta manera, después de aquel fatídico clásico con River, en el que también había cometido un error en el primer gol del Millonario, y otros errores que lo marcaron, como la expulsión en la revancha de los octavos de final de la Libertadores pasada ante Peñarol cuando ya estaba en el banco de los suplentes por insultar al árbitro Wilmar Roldán, o el codazo que le provocó una fractura a su compañero Santiago Sosa, la historia de Rojo en Racing parece haber encontrado calma y ambas partes buscarán una continuidad.