Suicidios en Santa Fe: ¿por qué crecen los casos en adolescentes?

El médico psiquiatra José Domínguez analizó el crecimiento de los suicidios en la región y pidió dejar atrás el tabú para avanzar en la prevención y detección temprana.

El fiscal regional Jorge Nessier presentó recientemente el Informe de Gestión 2025 y reveló un dato que encendió las alarmas en Santa Fe: los suicidios se transformaron en la principal causa de muerte violenta en la región. De las 264 muertes violentas registradas el año pasado en los departamentos La Capital, San Jerónimo, San Justo, Garay, San Javier, Las Colonias y San Martín, 126 fueron suicidios, lo que representa el 47,7% del total.

En ese contexto, el médico psiquiatra José Domínguez, expresidente de la Asociación de Psiquiatras de Santa Fe y presidente del capítulo de Trastornos de Ansiedad, habló con LT10 sobre el crecimiento sostenido de los casos y la necesidad de abordar el tema públicamente para prevenir nuevas tragedias.

“Los suicidios no son hechos aislados, esto es un problema de salud pública y tiene que estar al alcance de todos”, sostuvo Domínguez, quien remarcó la importancia de hablar del tema sin miedo. “Acá la palabra vendría a ser la herramienta preventiva principal para salvar”, afirmó.

El especialista explicó que durante años predominó la idea de que informar sobre el suicidio podía incentivar nuevos casos, pero aseguró que esa mirada cambió. “Con el tiempo se demostró todo lo contrario, que es sumamente necesario”, señaló, al destacar programas de prevención que ya funcionan en clubes y escuelas de la ciudad.

Sobre las cifras oficiales, Domínguez confirmó que la tendencia viene en aumento: “En el departamento La Capital en el 2023 fueron 90, en el 2024 creo que 110 y ahora 126. Va subiendo todos los años”. Además, agregó que lo que más preocupa actualmente son los episodios en adolescentes: “Es lo que más llama la atención por todo el ruido que genera”.

El psiquiatra insistió en que uno de los principales errores es minimizar los intentos de suicidio. “A un paciente que intenta no podemos cometer el error de decir ‘fue solo un llamado de atención’. Generalmente, el paciente que ya tuvo un intento probablemente vuelva a intentar”, advirtió.

En ese sentido, explicó que en la mayoría de los casos existen señales previas. “Hay una escala donde uno dice, ‘bueno, hay una fantasía, una idea rondando’, o eso ya pasa a otra escala donde es idea más planificación de cómo hacerlo”, describió. También mencionó síntomas frecuentes como el aislamiento, la desesperanza y frases recurrentes vinculadas al cansancio emocional. “Hay pacientes que incluso avisan a través de la palabra también”, remarcó.

Aumento de casos de suicidio en la región: un llamado a la prevención

Durante la entrevista, Domínguez vinculó el incremento de casos en jóvenes con problemas de socialización, consumos problemáticos y el uso excesivo de pantallas. “Lo que son los abusos en general, por un lado eso que no deja de ser como una adicción comportamental, está haciendo mucho daño”, sostuvo, mientras alertó también sobre el descenso en la edad de inicio del consumo de sustancias.

Según contó, muchos episodios tienen relación con el alcohol, la cocaína y los psicofármacos. “En un 80 o 90% de los casos siempre quedan los vestigios de lo que estuvo consumiendo el paciente los minutos previos al hecho”, explicó.

El especialista remarcó la necesidad de fortalecer la contención familiar y profesional. “Un paciente que se suicida no es un paciente que quería morir, sino que es un paciente que quería dejar de sufrir”, afirmó.

Jorge Nessier: "Casi la mitad de las muertes violentas en la región son suicidios"

Domínguez también apuntó contra las falencias estructurales del sistema de salud y cuestionó el bajo presupuesto destinado al área. “La ley de salud mental plantea que el 10% del presupuesto nacional de salud tiene que ser destinado a salud mental y nunca ha superado el 3%”, señaló.

En paralelo, advirtió sobre las dificultades que existen hoy para proceder a la internación de personas en situaciones críticas. “Muchas veces uno dice ‘este paciente yo lo conozco, sé que hay una gravedad, hay un riesgo potencial’ y con esta ley teníamos muchas dificultades”, sostuvo al referirse al debate por la reforma de la Ley de Salud Mental.

Por último, el psiquiatra valoró que cada vez más personas se animen a pedir ayuda y destacó la importancia de los dispositivos de asistencia. “Existen y lo que se ve es que eso está cada vez más activo”, dijo sobre las líneas de emergencia.

“Todavía no tenemos herramientas para ayudar a la persona que lo está necesitando porque fueron tantos años de silencio”, concluyó Domínguez, quien insistió en que la prevención empieza por escuchar, hablar y actuar a tiempo.