Cuáles son los motivos de la baja de nacimientos en el país y en Santa Fe
El geógrafo y docente de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), Gustavo Peretti, analizó el marcado descenso de la natalidad en la provincia y el país. Aseguró que se trata de un fenómeno multicausal y desestimó las teorías conspirativas o explicaciones simplistas.
La tendencia a la baja en los índices de natalidad es un fenómeno global que en Argentina, y particularmente en la provincia de Santa Fe, muestra números alarmantes. En diálogo con LT10, el geógrafo y docente de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), Gustavo Peretti, analizó este escenario y advirtió que la caída de la fecundidad se profundizó de manera muy brusca en la última década.
"Si uno toma todo el siglo XX, el descenso en la fecundidad fue una tendencia de largo plazo. Sin embargo, el punto de quiebre se ubica en el año 2014, cuando se inició una caída abrupta en los nacimientos. Santa Fe reproduce de manera exacta el patrón que se da a nivel nacional", explicó el especialista.
Para graficar la magnitud del fenómeno, Peretti aportó datos estadísticos contundentes: "Los últimos registros publicados de 2024 muestran que en la provincia se registraron 34.000 nacimientos, frente a los casi 60.000 que se reportaban apenas diez años atrás. Es decir, la cantidad de nacimientos se redujo casi a la mitad en solo una década".
Al ser consultado sobre los motivos de este desplome demográfico, el investigador enfatizó que es un error simplificar el análisis o atribuirlo a una sola variable. "Es un fenómeno multicausal. Algunos autores hablan de que se está dando en Argentina lo que se denomina una 'tormenta perfecta', donde confluyen factores económicos y transformaciones culturales profundas", señaló.
Entre los principales cambios culturales, el docente de la UNL destacó:
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Fin del mandato social: La maternidad ya no opera de manera tan fuerte como una imposición o mandato social para las mujeres, como ocurría en generaciones anteriores.
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Retraso del primer embarazo: Existe una demora evidente en la edad en la que se busca el primer hijo. "Si miramos el espejo de lo que pasa en España, hoy son más los nacimientos de mujeres que superan los 40 años que los de menores de 20", comparó Peretti.
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Familias más chicas: Muchas personas deciden tener un solo hijo o, directamente, no incluir la descendencia dentro de sus proyectos de vida.
Por otra parte, el factor socioeconómico juega un rol clave en la coyuntura local. "El contexto de incertidumbre actual y las dificultades económicas retrasan la emancipación de los jóvenes, quienes postergan la salida del hogar familiar ante la imposibilidad de pagar un alquiler o afrontar los gastos de los servicios. Esto dificulta la constitución de nuevas parejas y, por ende, impacta en la natalidad", argumentó.
Uno de los puntos que genera mayor preocupación a futuro es el impacto de esta dinámica en el mercado laboral y el sistema previsional. No obstante, Peretti aclaró que la región se encuentra atravesando el denominado "bono demográfico".
"Estamos en una etapa de ventaja demográfica, donde hay más población adulta en condiciones de trabajar que población dependiente (niños, jóvenes y adultos mayores). Las proyecciones indican que esta ventana de oportunidad se frenará en unos 15 años, momento en el cual la población activa comenzará a disminuir", advirtió.
Esta realidad obligará a una resignificación de las tareas laborales y de cuidado. El especialista prevé que, ante el aumento de los índices de longevidad, habrá una demanda masiva en actividades relacionadas con la salud y el cuidado de la vejez, en detrimento de las áreas vinculadas a las infancias.
Durante la entrevista, también se analizó cómo los cambios en la socialización digital pueden influir en la demografía. Peretti citó un informe del Financial Times que indaga sobre el impacto de los teléfonos inteligentes en la baja de la natalidad. "Formar una pareja requiere un grado de socialización importante. Hoy se observa que estar hiperconectados no significa necesariamente construir vínculos estrechos o fuertes, lo que suma complejidad a la estabilidad de las parejas", sostuvo.
Finalmente, el geógrafo desmitificó los discursos que asocian la caída de los nacimientos con normativas recientes como la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) o con supuestas teorías conspirativas globales.
"No hay ninguna conspiración guionada. El argumento que vincula la baja de la natalidad con la ley de aborto no tiene ningún asidero técnico. Primero, porque antes de la legalización no había registros oficiales por cuestiones de clandestinidad; y segundo, porque la principal caída de nacimientos se consolidó entre 2014 y 2015, mientras que la ley se comenzó a aplicar recién en 2021", concluyó Peretti.
Audio: Gustavo Peretti, geógrafo y docente de la Universidad Nacional del Litoral
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