Salud mental: diputados piden que se intensifiquen los programas de prevención
La legisladora Verónica Baró Graf, junto a un bloque de pares, ingresó un proyecto en la Legislatura santafesina que exige al Ejecutivo provincial reforzar de manera urgente las partidas presupuestarias y la infraestructura comunitaria. Aseguran que la problemática se agravó en los últimos dos años.
A partir de datos del Ministerio Público de la Acusación (MPA) y de informes recientes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la preocupación por el bienestar psicofísico en la provincia se encendió de manera alarmante. Según los registros del MPA correspondientes al año 2025, en territorio santafesino se contabilizaron 208 homicidios frente a 448 muertes por suicidio.
"Estamos ante un índice que nos obliga a mirar hacia dónde estamos yendo como sociedad", enfatizó Verónica Baró Graf en diálogo con LT10, destacando que no se trata solo de un problema médico sino de una crisis de contención comunitaria.
A nivel continental, la OPS reportó un incremento del 38 % en los suicidios en el término de dos años, con una marcada precocidad que afecta a niños, adolescentes y jóvenes de entre 10 y 29 años. Si bien las estadísticas históricamente muestran una proporción mayor en varones, los especialistas advierten con asombro que la brecha de género en este tipo de determinaciones se achicó drásticamente en el último tiempo.
El pedido: reactivar el Plan Estratégico Interdisciplinario
Frente a este panorama, los diputados renovaron el pedido al Ejecutivo para que ejecute con fuerza el programa de salud mental diseñado en 2022, cuya proyección se extiende hasta 2028. Aunque la actual gestión provincial tomó nota del proyecto, desde la Legislatura señalan que aún no se observan los resultados ni la movilización que la coyuntura demanda.
El epicentro de la urgencia se localiza hoy en el norte santafesino. En la ciudad de Reconquista, instituciones civiles, familiares y vecinos se autoconvocaron ante el incremento de casos de depresión profunda, violencia conductual y autolesiones, exigiendo que el plan 2022-2028 se aplique de forma prioritaria en la región como prueba piloto de emergencia.
El rol de los efectores primarios y la falta de presupuesto
Uno de los puntos críticos del reclamo es la situación de la atención primaria de la salud. La provincia cuenta con 422 efectores públicos (centros de salud barriales y dispensarios), pero la gran mayoría está enfocada exclusivamente en la salud física. Los oyentes de LT10 replican a diario este diagnóstico: en los barrios faltan psicólogos y psiquiatras, y los pocos profesionales disponibles se encuentran desbordados, lo que deja a los vecinos sin un espacio de primera escucha ante crisis de angustia o consumos problemáticos.
"El segundo y tercer nivel de salud (los hospitales) actúan sobre la consecuencia: el intento de suicidio o los estados críticos crónicos. Nosotros necesitamos prevención en el primer nivel para evitar que un chico de 10 años llegue a autoagredirse", explicó la diputada.
La viabilidad de esta estructura choca contra la realidad económica. Actualmente, el presupuesto provincial destinado específicamente a la salud mental representa apenas el 0,02 % del total del área de salud. Aunque rige una ley que deriva un porcentaje de lo recaudado por la Lotería de Santa Fe para el tratamiento de adicciones a través de la Agencia de Prevención del Consumo de Drogas y Tratamiento Integral de las Adicciones (Aprecod), los fondos siguen siendo insuficientes.
Clubes, vecinales y comedores como redes de contención
La iniciativa legislativa propone una mirada transversal que involucre no solo a médicos, sino a los Ministerios de Educación y de Desarrollo Social. En este sentido, se remarcó el valor indispensable de los clubes de barrio y las asociaciones vecinales como los verdaderos sitios de promoción del deporte, la cultura y el rescate social.
Hoy en día, muchas de estas instituciones atraviesan severas crisis económicas que les impiden afrontar los servicios básicos, como las tarifas de luz. El proyecto plantea dotarlas de herramientas presupuestarias y capacitación con personal idóneo para que funcionen como centros de detección temprana y contención.
Lo mismo ocurre en los sectores más vulnerables de la periferia urbana, donde las cocineras comunitarias y las organizaciones no gubernamentales (ONG) ponen el cuerpo para paliar el hambre y la exclusión, convirtiéndose de facto en la primera línea de defensa contra la marginalidad y los consumos problemáticos en menores.
Convocatoria en la Comisión de Salud
Como consecuencia de la presión legislativa y la urgencia de la realidad social, en la última reunión parlamentaria se acordó convocar a una sesión especial dentro de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados para unificar los distintos proyectos existentes sobre la materia.
La intención del bloque es abrir este debate a las ONG, especialistas y al público en general para visibilizar la problemática y confeccionar un plan de acción conjunto que asista de forma inmediata a la comunidad.
Audio: Verónica Baró Graf, diputada
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