Trump denunció la “obsesión” del tirador abatido

Es el segundo incidente armado en menos de un mes y el mandatario estadounidense exigió reactivar sus polémicas reformas edilicias.

Tras el tiroteo registrado el sábado por la tarde en inmediaciones de la Casa Blanca, Donald Trump se pronunció en sus redes sociales para atribuir el ataque a una "posible obsesión" del agresor con la residencia oficial, al tiempo que utilizó el episodio como argumento para defender las controvertidas reformas de infraestructura que impulsa en el edificio. 

Las detonaciones del mandatario se produjeron poco después de las 18:00 horas en la intersección de Pennsylvania Avenue y 17th Street Northwest, en momentos en que el jefe de Estado permanecía dentro de las instalaciones. 

El atacante, identificado como Nasire Best, de 21 años, extrajo un arma de fuego de su bolso y comenzó a disparar contra un puesto de control del Servicio Secreto, lo que desencadenó una respuesta inmediata por parte de las fuerzas federales, quienes hirieron de gravedad al sospechoso. El joven falleció posteriormente en un hospital de la zona, mientras que un transeúnte resultó herido durante el intercambio de proyectiles.

A través de su plataforma digital Truth Social, el presidente norteamericano manifestó: "Gracias a nuestro excelente Servicio Secreto y a las fuerzas del orden por la rápida y profesional actuación de esta noche contra un hombre armado cerca de la Casa Blanca, quien tenía antecedentes violentos y una posible obsesión con el edificio más preciado de nuestro país". 

La balacera, que incluyó entre 20 y 30 disparos cerca del jardín Este, obligó al confinamiento preventivo de los equipos de prensa que se encontraban en el lugar cubriendo las negociaciones diplomáticas para un acuerdo de paz con Irán. Los agentes de seguridad ordenaron el ingreso de urgencia de los cronistas a la sala de conferencias bajo la instrucción de arrojarse al suelo, dado que los impactos parecían provenir de la dirección del Executive Office Building, estructura donde trabajan los asesores de la administración gubernamental.

Este acontecimiento, según supo la Agencia Noticias Argentinas, representó el segundo incidente con armas de fuego en las cercanías del líder republicano en menos de treinta días, tras el intento de magnicidio ocurrido el pasado 25 de abril durante la Cena Anual de Corresponsales en el Hotel Washington Hilton. 

En dicha oportunidad, Cole Tomas Allen, un californiano de 31 años, evadió los controles de seguridad y disparó un arma con la intención de ingresar al salón principal donde se encontraban Trump y el vicepresidente JD Vance. 

Frente a estos antecedentes, el titular del Ejecutivo ratificó la necesidad de avanzar con la edificación de un lujoso salón de baile en el ala Este de la Casa Blanca, un proyecto iniciado en octubre de 2025 que actualmente se encuentra paralizado por una resolución de la Justicia.

Respecto a las obras, el mandatario sostuvo que la gravedad de los hechos "demuestra la importancia de que todos los futuros presidentes cuenten con el que será el espacio más seguro de su tipo jamás construido en Washington, D.C.". 

Asimismo, Trump fundamentó la continuidad de los trabajos bajo una premisa de seguridad estratégica frente a las nuevas tecnologías y concluyó de manera categórica: "¡La seguridad nacional de nuestro país así lo exige!". 

Previamente, el jefe de Estado ya había argumentado que la estructura "está pensada principalmente para futuros presidentes", detallando que la misma "fue diseñada en colaboración con las fuerzas armadas y el Servicio Secreto" y que "cuenta con todas las medidas de seguridad imaginables", incluyendo blindaje específico contra ataques operados por drones.