El Gobierno español aprobó una ley para regular la IA
La nueva normativa incluye sanciones de hasta 35 millones de euros para las infracciones más graves.
El Consejo de Ministros en España aprobó este martes el proyecto de Ley para el buen uso y la gobernanza de la inteligencia artificial (IA), con la que el Gobierno español busca sentar las bases de un nuevo marco regulatorio que garantice el uso confiable y ético de estas nuevas tecnologías, que toma como referencia el Reglamento Europeo de IA que ya se encuentra en vigor. Ahora, el texto será remitido a las Cortes para iniciar su tramitación parlamentaria.
El ministro de transformación digital, Óscar Lopez, expresó en conferencia de prensa: “Creo que hemos dado un salto muy importante en un debate que es absolutamente civilizatorio. Estamos hablando de avanzar o retroceder”.
Cuál será el valor de las multas
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, para garantizar la correcta aplicación de la ley, el texto prevé un importante marco sancionador cuyas multas parten de los 6 mil euros para los casos más leves y llegan a los 35 millones de euros o el 7% del volumen de negocio para los más graves.
Que usos de la IA tendrán peores multas
- Creación de imágenes falsas de contenido sexual.
- Uso de sistemas masivos de clasificación biométrica por razones de raza, credo, orientación política o sexual.
- Aquellas infracciones que afecten a grupos más vulnerables, como niños o personas con discapacidad.
Además, la futura ley recoge prohibiciones sobre usos que manipulen decisiones de forma subliminal, exploten vulnerabilidades de personas por edad, discapacidad o situación socioeconómica, o desplieguen sistemas diseñados para inducir conductas perjudiciales. También se contemplan casos especialmente sensibles vinculados al uso de sistemas capaces de detectar perfiles vulnerables para inducirlos a, por ejemplo, ingresar a plataformas de juego online.
Qué cambia para empresas y usuarios
Para las empresas, la Ley de IA supone un cambio de cultura regulatoria. A la hora de lanzar productos basados en IA habrá que verificar si el sistema entra en una categoría prohibida, si exige obligaciones reforzadas por ser de alto riesgo o si necesita medidas de transparencia adicionales.
Para los usuarios, el impacto se notará en algo muy concreto: saber cuándo están ante una imagen, un audio o un video manipulados, algo crucial en política, publicidad, entretenimiento y redes sociales, donde el límite entre lo real y lo artificial es cada vez más chico.
Asimismo, el proyecto aprobado no es todavía una ley definitiva. Tras la tramitación parlamentaria el texto puede sufrir cambios y negociaciones antes de su aprobación final, y falta ver cómo encaja con la evolución del Reglamento Europeo de IA y con otras normas españolas vinculadas al entorno digital.