Colón ya no lastima como antes y lo siente en la tabla
El empate ante Mitre dejó más que bronca y, además de resignar la cima de la Zona A, el equipo volvió a mostrar una merma ofensiva. Con Ezequiel Medrán suma cinco sin perder, pero apenas ganó uno en ese ínterin
El empate ante Mitre todavía sigue dejando un fuerte sabor a derrota en el mundo Colón. No solo por cómo se escaparon dos puntos por la sensación de haber dejado pasar una gran oportunidad, sino también porque el Sabalero terminó resignando la cima de la Zona A.
Si bien el equipo continúa metido en el lote de vanguardia, internamente hay una preocupación que empieza a tomar forma y que los números reflejan cada vez con más claridad: Colón perdió efectividad y goles. La comparación con la primera parte del ciclo de Iván Delfino, el equipo mostraba una contundencia mucho más marcada. Era un Colón práctico, efectivo y capaz de lastimar en casi cada partido. Los números lo respaldaban: a esta misma altura del campeonato 2024 había cosechado 31 puntos, con 25 goles a favor y apenas nueve en contra.
Hoy, bajo el mando de Ezequiel Medrán, la realidad es diferente. El equipo acumula 24 unidades, convirtió 17 goles y recibió 12. La diferencia no solo aparece en la tabla, sino también en las sensaciones futbolísticas.
¿Sabías que a esta altura del torneo Delfino tenía +16 en diferencia de gol? 📊
— Mariano Di Maggio (@MarianoDiMaggio) May 25, 2026
A Medrán le quedan 4 fechas para terminar la primera rueda — y va en +5.
¿Puede el Sabalero cerrar esa brecha y igualar aquella primera rueda? 🔴⚫#Colón #Estadísticas #PrimeraNacional #Sabalero… pic.twitter.com/PXM7QUC4RJ
Aunque el Sabalero lleva cinco partidos sin perder, el dato que enciende las alarmas es otro: en ese tramo apenas pudo ganar uno. El resto fueron empates que terminaron frenando el envión y debilitando su posición en la pelea por la punta. El problema no pasa únicamente por la falta de eficacia frente al arco rival. También se percibe un equipo menos agresivo, con menos sorpresa y que necesita demasiado para convertir. Lo que antes parecía resolverse con autoridad, ahora se vuelve cuesta arriba.
En varios encuentros Colón tuvo dominio territorial o manejo de pelota, pero le faltó profundidad para cerrar los partidos. Y en una categoría tan pareja como la Primera Nacional, esa diferencia suele pagarse cara. Por eso el empate frente a Mitre terminó golpeando más de la cuenta. Porque dejó al descubierto una tendencia que ya no parece casual: el poder de gol fue cayendo con el correr de las fechas y, junto con eso, también se diluyó la ventaja que alguna vez tuvo en la cima.
Ahora el desafío para Medrán será recuperar esa contundencia perdida antes de que la pelea se complique aún más en la visita del sábado a Almirante Brown. Porque en un torneo largo y desgastante, sostenerse arriba sin gol se vuelve cada vez más difícil.