La sequía de Bonansea, otro problema que preocupa en Colón
El delantero atraviesa una racha adversa y, aunque su entrega y aporte al funcionamiento colectivo son valorados, la falta de gol empieza a sentirse
Colón atraviesa un momento particular en la Primera Nacional. Pasaron 16 fechas —con el compromiso de la cuarta jornada todavía pendiente— y el equipo se mantiene dentro del lote de protagonistas de la Zona A. Sin embargo, hay señales que empiezan a encender algunas alarmas, especialmente por una tendencia que se repite cada fin de semana: la dificultad para ganar.
El Sabalero acumula seis partidos sin conocer la derrota, pero la realidad indica que en esa racha apenas consiguió una victoria y el resto fueron empates. Dentro de ese panorama aparece una situación puntual que también genera preocupación: la falta de gol de Alan Bonansea. El delantero ya suma nueve encuentros sin convertir. La última vez fue justamente en el último triunfo de Colón fuera de Santa Fe ante Patronato.
Su aporte al funcionamiento colectivo es innegable. Bonansea es uno de esos delanteros que muchas veces sacrifica protagonismo personal en favor del equipo. Corre, presiona, pelea cada pelota y suele ser el primer defensor cuando Colón no tiene la posesión. Por eso cuenta con el reconocimiento de gran parte de los hinchas y del propio cuerpo técnico. Sin embargo, para un centrodelantero el análisis siempre termina pasando por los goles. Allí es donde aparecen los cuestionamientos. Porque más allá de su despliegue y compromiso, la principal función de un atacante es convertir y hoy esa cuota está faltando.
La situación también expone una característica del juego sabalero. En muchos momentos parece ser Bonansea quien juega para el equipo y no el equipo para Bonansea. Lejos de recibir situaciones claras de manera constante, muchas veces debe salir del área para participar de la construcción y colaborar en la recuperación.
De todos modos, en una divisional donde los partidos suelen definirse por detalles y donde abundan los encuentros cerrados, la falta de eficacia de los delanteros termina teniendo un peso determinante. Por eso, mientras Colón intenta cortar la seguidilla de empates y volver a sumar de a tres, también espera que su referencia ofensiva pueda dejar atrás una sequía que ya empieza a hacerse demasiado larga.