Educación ahora apunta a revertir el ausentismo estudiantil

El ministro de Educación José Goity y la secretaria General María Martín visitaron los estudios de LT10. Hablaron sobre las mejoras en alfabetización, pero remarcaron el impacto de las faltas escolares.

La mejora en los niveles de lectura de los alumnos santafesinos abrió una nueva etapa para la política educativa provincial. Tras presentar los resultados de la segunda evaluación del Plan Raíz, el Gobierno de Santa Fe destacó avances en alfabetización, aunque advirtió que todavía persisten dificultades importantes, especialmente entre los estudiantes con mayores problemas de aprendizaje y aquellos que registran altos niveles de ausentismo.

El ministro de Educación, José Goity, y la secretaria General del ministerio, María Martín, analizaron en los estudios de LT10 los resultados obtenidos y plantearon cuáles serán los próximos desafíos para consolidar la recuperación de los saberes.

Según explicó Goity, la mejora registrada es significativa y permite revertir una tendencia negativa que se venía observando desde hace años. “La mejora es sustancial, no es una mejora marginal”, afirmó, aunque aclaró que los resultados todavía están lejos de ser satisfactorios.

“Nunca los resultados pueden ser satisfactorios, menos en esta etapa en la cual estamos trabajando para revertir muchos años en donde los aprendizajes no fueron lo central”, sostuvo el funcionario.

El titular de la cartera educativa remarcó que uno de los aspectos más valiosos del proceso es haber recuperado la cultura de la evaluación: “Estamos evaluando y el sistema educativo está orgulloso de esa evaluación”. En ese sentido, destacó que contar con datos concretos permite identificar avances y problemas con precisión.

Alumnos en "estado crítico" y el plan remedial

Uno de los indicadores que más preocupa al Ministerio es el grupo de alumnos considerados en “estado crítico”. Se trata de estudiantes que leen con grandes dificultades o directamente no logran hacerlo de manera adecuada para su nivel escolar. Aunque el porcentaje disminuyó, Goity advirtió que sigue siendo una prioridad: “A mí lo que sí me preocupa, aunque va bajando, son los alumnos que están en estado crítico”.

Para abordar esa situación, la provincia implementó un plan específico de acompañamiento. “En tercer grado tenemos un plan remedial que ya hicimos el año pasado y que volvemos a realizar este año para trabajar sobre ese grupo”, explicó el ministro.

Sin embargo, el dato que más llamó la atención de las autoridades surgió al cruzar los resultados de lectura con la asistencia a clases. Allí apareció una correlación directa entre el ausentismo y el bajo rendimiento escolar.

“Un chico que falta más de 20 veces al año se cae abruptamente el resultado”, afirmó el ministro. Según detalló, no se trata de estudiantes que abandonan la escuela o faltan durante largos períodos consecutivos, sino de alumnos que acumulan ausencias esporádicas a lo largo del ciclo lectivo. “Son chicos que faltan los lunes o los viernes. Cuando sumamos esa cantidad de faltas se alteran los aprendizajes”, explicó.

Santa Fe logra una mejora significativa en alfabetización

Un factor social que excede lo económico

A partir de esta evidencia, el gobernador Maximiliano Pullaro decidió involucrarse personalmente en la problemática. “Yo quiero tomar el tema del ausentismo estudiantil”, relató Goity sobre el planteo realizado por el mandatario provincial durante una reunión de gabinete.

Para el ministro, existe un factor social que excede las dificultades económicas y que se traduce en una pérdida de confianza en la institución escolar. “Cuando llueve el chico no va, cuando hace frío no va, cuando viajan de vacaciones se toman las vacaciones en cualquier momento del año y el chico no va”, ejemplificó.

La provincia buscará revisar los aspectos normativos vinculados al régimen de asistencia y promoción escolar para corregir estas conductas. “Tenemos que ser más rígidos, tenemos que ser más estrictos cuando contabilizamos la falta”, afirmó Goity.

Por su parte, María Martín destacó que una de las fortalezas de la evaluación es que permite trabajar sobre cada caso particular, ya que es la primera medición provincial que se realiza de forma nominal. Gracias a esa metodología, cada escuela recibe información detallada sobre sus estudiantes y puede diseñar estrategias específicas de intervención.

La funcionaria también resaltó el impacto positivo que demostraron los alumnos que participaron de los programas de recuperación. “Los chicos del Remedial mejoraron un 85%”, señaló Martín, para luego concluir que esto significa “la prueba acabada de que con datos concretos se pueden revertir situaciones”.

Sincerar el sistema educativo

Durante la entrevista también se abordó la situación general del sistema educativo y la necesidad de volver a poner el foco en la enseñanza. Goity fue especialmente crítico con algunas prácticas pedagógicas y políticas que, según su visión, se consolidaron durante las últimas décadas.

“Durante 15 o 20 años mentimos mucho en el sistema educativo. No evaluamos ni certificamos para que esas evaluaciones no nos devolvieran una cara que no queríamos ver”, afirmó el ministro.

En ese sentido, sostuvo que el principal desafío ya no es solamente la escolarización o que los alumnos estén dentro de la escuela, sino garantizar que efectivamente incorporen conocimientos. “Tenemos una gran cobertura, tenemos los chicos en la escuela y tenemos un nivel de egreso enorme. Ahora, ¿cuál es el déficit? El aprendizaje”, resumió.

Más allá de los avances en lectura, el Ministerio ya trabaja en programas vinculados a la comprensión de textos, la promoción de la lectura y el fortalecimiento de la enseñanza de matemática. “Quien quiere hacer todo no hace nada”, concluyó Goity al justificar la decisión de concentrar inicialmente los esfuerzos del Plan Raíz en la alfabetización inicial.