Papá de Chiara: "Sentimos mucha impotencia porque no tuvimos justicia"

A once años del femicidio de Chiara Páez, su padre relata el dolor persistente ante cada nuevo caso de violencia de género, denuncia la reducción de la pena al asesino y advierte sobre el "precedente de terror" que deja la justicia santafesina.

La noticia de un nuevo femicidio en Argentina despierta en Fabio Páez una mezcla de sensaciones que nunca terminan de sanar. Según explica a LT10 el padre de la adolescente asesinada en Rufino en 2015, cada caso actual le devuelve el dolor vivido: "Siento mucha impotencia porque por las similitudes de los femicidios nos viene todo al presente... es un dolor inexplicable".

El caso de Chiara, que en su momento movilizó a todo el país, sigue marcado para su familia por la falta de una justicia plena. Fabio recuerda con horror cómo Manuel Mansilla, el novio de su hija, fingía colaborar en la búsqueda mientras la joven ya estaba muerta. "Pasaba por la casa de la mamá de Chiara y le preguntaba si tenían alguna noticia... y la tenía enterrada en el patio de su casa. Ese morbo, esa saña, es solamente el pensamiento de un psicópata", describe con amargura.

El fallo judicial y un precedente peligroso

Uno de los puntos que más indignación genera en la familia es la reducción de la condena de Mansilla, quien tenía 16 años al momento del crimen. Tras haber recibido inicialmente una pena de 21 años y medio, la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe la bajó a 15 años. Para Páez, esta decisión es alarmante: "Están dándole vía libre a menores a que puedan asesinar, puedan esconder pruebas y puedan quedar libres... la Corte estaba generando una jurisprudencia de terror".

Además del autor material, Fabio cuestiona el rol del entorno familiar de Mansilla y la actuación del juez Vidal, quien dejó en libertad a los adultos que estaban en la casa al momento del hecho. El padre sostiene que, por las pruebas físicas, el joven no pudo haber enterrado a Chiara solo. Sin embargo, la justicia aplicó el beneficio de la duda: "Fue a 10 metros de donde estaban las habitaciones de ellos... el juez actuó como si fuera el beneficio de la duda que puede no haber escuchado".

Un sistema que no cambia

A pesar de las masivas movilizaciones que el caso de su hija inspiró, Fabio Páez se muestra escéptico sobre el impacto de las marchas en el sistema judicial. Si bien cree que sirven para mantener unida a la sociedad, siente que los funcionarios no se dan por aludidos: "Ellos ven las marchas por televisión y el lunes van otra vez al juzgado como si nada fuera y dejan asesinos sueltos".

Con la mirada puesta en el futuro y la posibilidad de que el asesino de su hija recupere la libertad en pocos años, Fabio concluye que el problema es estructural: "Si la justicia actúa así, esto no va a cambiar... se necesita tener un poquito de sentido común porque el estudio que tienen no les sirve para nada si no actúan como corresponde"

Audio: Fabio Paez, papá de Chiara, joven asesinada por su novio en 2015.

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