Melgarejo, el reconquistense que sueña en Cienciano y no olvida a Unión
El entrenador nacido en Reconquista atraviesa un gran presente en el elenco peruano. Pensando en la serie contra Lanús por la Sudamericana, habló con LT10 y recordó su paso por el Tate en los 90
El fútbol suele regalar historias de perseverancia y crecimiento silencioso. Una de ellas tiene como protagonista a Horacio Melgarejo, el entrenador nacido en Reconquista que hoy disfruta de un presente destacado al frente de Cienciano de Perú, equipo que logró avanzar en la Copa Sudamericana y que ahora tendrá una exigente serie por delante frente a Lanús.
En diálogo con LT10, el técnico santafesino repasó el momento que atraviesa en el conjunto cusqueño, habló de los desafíos que vienen y también recordó con emoción su paso por Unión, al que llegó en la década del 90 y del que aún sigue pendiente.
Después de una extensa trayectoria en el fútbol peruano, donde trabajó junto a entrenadores como Ángel Comizzo y Gustavo Siviero, Melgarejo fue construyendo su camino hasta llegar a ocupar el cargo principal en distintos equipos. Los buenos resultados en ADT Tarma terminaron abriéndole las puertas de uno de los clubes más tradicionales del país. "Hoy estoy en Cienciano gracias al trabajo realizado y, sobre todo, gracias a los futbolistas", destacó.
El conjunto peruano viene de una destacada actuación internacional, compartiendo grupo con rivales de peso como Atlético Mineiro, Deportes Iquique, Puerto Cabello y Juventud de Las Piedras. Ahora, el premio será una serie de alto voltaje frente a Lanús. "Sabemos que tenemos un partido muy difícil. Nos vamos a preparar para dar la talla y tratar de sacar lo mejor posible", remarcó el entrenador.
Un plantel competitivo, pero corto
Más allá de la satisfacción por lo conseguido, Melgarejo fue sincero al describir la realidad del plantel. Valoró especialmente el compromiso de sus jugadores, aunque reconoció que necesitará refuerzos para afrontar el segundo semestre. "Estoy feliz con el grupo que tengo, tanto desde lo humano como desde lo futbolístico. Pero todos sabemos que es un plantel corto", admitió.
Su principal pedido a la dirigencia es claro: mantener la base del equipo y sumar incorporaciones puntuales. "Lo primero que pedí es que no me desarmen el equipo. Y si el presupuesto lo permite, incorporar en las posiciones que creemos necesarias. No se trata de llenar el vestuario por llenar, sino de potenciar al grupo", explicó.
En ese sentido, reconoció que el mercado argentino siempre aparece como una opción atractiva. "Miramos mucho el mercado argentino, el uruguayo y el paraguayo. Pero yo no miro la nacionalidad, miro al futbolista y a la persona. Sí estamos observando jugadores argentinos, incluso algunos que están actuando en otras ligas", reveló.
El recuerdo imborrable de Unión
Más allá de su exitosa actualidad en Perú, Melgarejo guarda un vínculo especial con Unión, club al que llegó a fines de 1993 gracias a la confianza de Daniel Silguero. "Le tengo un cariño especial porque él me dio la posibilidad de llegar a Unión, un club que quiero muchísimo", recordó.
El entrenador contó que comenzó entrenando con el plantel profesional y que luego recibió uno de los contratos que la institución debía realizar tras el Mundial de 1994. "Tuve la suerte de que me eligieran y me encontré con compañeros excepcionales. Leonardo Madelón, Juan Amador Sánchez y muchos otros me ayudaron muchísimo", señaló.
También rememoró a varios integrantes de aquella camada rojiblanca, como Patita Mazzoni, Martín Pérezlindo y el Loco Marzoa, entre otros. "Con algunos todavía tengo relación. Tenemos un grupo de excompañeros y sigo siempre pendiente de Unión, viendo cómo le va y deseándole lo mejor", confesó.