Las frutas y verduras que ayudan a reforzar las defensas en invierno

Especialistas recomiendan aprovechar los productos de estación durante el otoño y el invierno. Cítricos, kiwi, brócoli, zanahoria y calabaza aportan nutrientes clave para fortalecer el sistema inmunológico y mejorar la salud general.

Con la llegada de las bajas temperaturas, aumentan las consultas sobre cómo fortalecer las defensas y prevenir enfermedades respiratorias. Aunque no existen alimentos milagrosos, los especialistas coinciden en que una alimentación variada, rica en frutas y verduras de estación, puede convertirse en una gran aliada para atravesar el invierno con mejor salud.

Además de aportar vitaminas y minerales esenciales, estos alimentos ayudan a mantener una microbiota intestinal saludable, favorecen el funcionamiento del sistema inmunológico y permiten reducir el consumo de productos ultraprocesados, habituales en las épocas de frío.

Entre las frutas recomendadas para esta parte del año aparecen los cítricos como la naranja, la mandarina, el pomelo y el limón, junto con el kiwi, la manzana y la pera. En cuanto a las verduras, los especialistas destacan el consumo de acelga, espinaca, brócoli, coliflor, repollo, zanahoria, calabaza, remolacha y puerro.

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El valor de los productos de estación

La licenciada en Nutrición Agustina Senese explicó que estos productos tienen una ventaja adicional: son alimentos de estación.

"Durante el invierno es recomendable aprovechar las frutas y verduras de estación, ya que suelen tener mejor calidad nutricional, sabor y disponibilidad", señaló.

Sin embargo, los expertos advierten que el secreto no está en un alimento puntual sino en la diversidad. En la misma línea, la nutricionista Ana Cascú destacó que los distintos colores de las frutas y verduras reflejan la presencia de nutrientes diferentes. Por eso, recomendó incorporar variedad a diario en lugar de enfocarse en un único producto.

"Lo más importante es mantener una alimentación variada y colorida —sostuvo Senese—, ya que cada grupo aporta diferentes vitaminas, minerales y compuestos bioactivos beneficiosos para la salud".

Nutrientes clave para el organismo

Entre los componentes más importantes para el organismo se encuentran la vitamina C, presente en cítricos y kiwi; los carotenoides, que se encuentran en zanahorias y calabazas; el ácido fólico; el potasio; la fibra y diversos antioxidantes naturales.

Estos nutrientes contribuyen al funcionamiento adecuado del sistema inmunológico y ayudan a combatir procesos inflamatorios. Además, la fibra juega un papel clave en la salud intestinal.

"Hoy sabemos que la salud intestinal tiene una estrecha relación con el sistema inmunológico y con múltiples aspectos de la salud metabólica", afirmó Cascú.

No obstante, Senese aclaró que la alimentación es solo una parte del cuidado integral: "Ningún alimento por sí solo previene infecciones o enfermedades. La protección surge de un patrón alimentario saludable en conjunto con otros hábitos como el descanso adecuado, la actividad física, la vacunación y el control de enfermedades crónicas", remarcó.

¿Conviene consumirlas crudas o cocidas?

Los especialistas coinciden en que ambas opciones son válidas y complementarias. Mientras que las frutas y verduras frescas conservan mejor algunos nutrientes sensibles al calor, las preparaciones cocidas pueden facilitar la digestión y mejorar la absorción de ciertos compuestos beneficiosos.

Por eso, durante el invierno recomiendan sumar sopas, guisos, purés y vegetales al horno; preparaciones que permiten aumentar el consumo de verduras de manera sencilla y agradable.

Respecto a los jugos, la recomendación es moderar su consumo y priorizar siempre la fruta entera. Al exprimirlas, gran parte de la fibra se pierde y se concentran los azúcares naturales.

"Siempre que sea posible, es preferible consumir la fruta completa", aconsejó Senese.

Menos ultraprocesados y más alimentos naturales

El gastroenterólogo Horacio Rubio destacó que, aunque no existe evidencia definitiva que vincule directamente el consumo de frutas y verduras con la prevención de enfermedades específicas, sí hay abundante respaldo científico sobre sus beneficios para la salud general.

Según explicó, diversos estudios asociaron una mayor ingesta de vegetales con un menor riesgo de obesidad, la reducción de la presión arterial y una tendencia protectora frente a algunos tipos de cáncer digestivo.

Por eso, los especialistas concluyen que la mejor estrategia para afrontar el invierno es simple: llenar el plato de colores, aprovechar los alimentos de estación y mantener una dieta equilibrada que incluya frutas y verduras todos los días.