Unión sigue inhibido y espera ventas para destrabar el mercado
La deuda con el ecuatoriano José Angulo mantiene activa una inhibición en FIFA sobre Unión. Mientras no hay incorporaciones previstas, la dirigencia apunta a generar ingresos con posibles transferencias para cancelar compromisos económicos y normalizar la situación.
Unión comenzó una semana clave con una preocupación administrativa todavía sin resolver: la inhibición impuesta por FIFA debido a una deuda con el delantero ecuatoriano José Angulo, una situación que condiciona cualquier movimiento futuro en el mercado de pases.
El reclamo del atacante ronda los 90.000 dólares, dinero que en su momento no pudo ser transferido. Si bien existieron gestiones para alcanzar un acuerdo antes de su salida del club, las negociaciones no prosperaron y el futbolista decidió avanzar por la vía formal ante los organismos internacionales.
Una deuda que hoy no es urgente, pero sí necesaria de resolver
En el mundo rojiblanco entienden que la inhibición no representa una urgencia inmediata, ya que por ahora no está previsto realizar incorporaciones. Sin embargo, la situación aparece como un tema que deberá solucionarse en el corto plazo para evitar inconvenientes mayores cuando llegue el momento de reforzar el plantel.
La prioridad de la dirigencia pasa por ordenar las cuentas y encontrar recursos para hacer frente no solo al caso Angulo, sino también a otros compromisos económicos pendientes que arrastra la institución.
Las ventas, la llave para levantar la inhibición
En ese contexto, todas las miradas apuntan al mercado de pases. Unión espera concretar alguna transferencia importante que le permita oxigenar sus finanzas y levantar la sanción.
Uno de los casos más avanzados es el de Thiago Cardozo. Belgrano pretende quedarse con el arquero uruguayo y las negociaciones continúan abiertas. Una operación de esas características podría representar un ingreso clave para las arcas tatengues.
También aparecen en escena dos de los futbolistas con mayor proyección del plantel: Mateo Del Blanco y Rafael Profini. El lateral izquierdo es seguido desde Europa y especialmente desde Francia, mientras que el volante despertó interés en distintos mercados del exterior.
La dirigencia sabe que una venta importante no solo permitiría cancelar la deuda con Angulo y dejar atrás la inhibición de FIFA, sino también afrontar otras obligaciones pendientes y darle mayor previsibilidad económica al club en la segunda parte del año.
Por eso, mientras se define la continuidad de Leonardo Madelón y se termina de delinear el proyecto deportivo para el segundo semestre, Unión también juega otro partido fuera de la cancha: el de generar recursos para ordenar sus cuentas y recuperar margen de maniobra de cara al futuro.