Un falso profesor detrás de una cadena de estafas con tarjetas
El acusado utilizaba una modalidad reiterada: hacerse pasar por distintas personas para ingresar a instituciones, robar tarjetas de crédito y débito y luego efectuar consumos y retiros de efectivo.
La Justicia provincial dispuso la prisión preventiva efectiva para un hombre de 43 años acusado de cometer una serie de hurtos y estafas mediante la utilización de tarjetas bancarias sustraídas en distintos establecimientos de Cañada de Gómez. La medida fue resuelta tras una audiencia imputativa realizada el pasado 5 de junio en los Tribunales Provinciales de esa ciudad, donde el fiscal Juan Pablo Baños le atribuyó múltiples hechos delictivos ocurridos durante una misma jornada y que habrían generado importantes perjuicios económicos a las víctimas.
Según la investigación, el acusado, identificado por sus iniciales G.M., habría desarrollado una modalidad basada en hacerse pasar por distintas personas para acceder a instituciones y apoderarse de tarjetas de débito y crédito que luego utilizaba para realizar compras y extracciones de dinero sin autorización de sus titulares.
Uno de los episodios ocurrió el 4 de mayo en una institución educativa ubicada sobre bulevar Centenario al 1000. De acuerdo con la acusación fiscal, el hombre ingresó al establecimiento simulando ser un docente reemplazante de Educación Física y, tras recorrer las instalaciones, sustrajo una tarjeta de débito. Poco después comenzó a utilizarla en distintos comercios de la ciudad, concretando tres compras por sumas que superaron los 970 mil pesos.
Ese mismo día, la maniobra se habría repetido en el Sanatorio Regional de Cañada de Gómez. Allí, siempre según la imputación, ingresó haciéndose pasar por médico y recorrió las dependencias del nosocomio antes de apoderarse de dos tarjetas de crédito y dos de débito. Con esos medios de pago efectuó posteriormente diversas operaciones, entre ellas extracciones de efectivo y compras por montos millonarios en comercios y casas de electrodomésticos. Algunas de las transacciones fueron aprobadas, mientras que una de ellas fue rechazada por la entidad emisora de la tarjeta al momento de intentar concretarse.
La Fiscalía también le atribuyó otro hecho ocurrido en una heladería ubicada sobre calle Lavalle al 900. Mientras era atendido por una empleada, el acusado se dirigió al sector de baños y habría aprovechado la cercanía con un espacio destinado al guardado de pertenencias para sustraer una tarjeta de débito. Minutos más tarde utilizó ese plástico para comprar unos lentes de sol en un comercio de calle Ocampo.
La investigación determinó además que posteriormente una mujer aún no identificada regresó al local para cambiar el producto adquirido y abonó una diferencia con la misma tarjeta sustraída.
A partir de los elementos reunidos durante la investigación, el juez de Primera Instancia, Dr. Campos, tuvo por formalizada la audiencia imputativa y resolvió hacer lugar al pedido de la Fiscalía, ordenando la prisión preventiva efectiva de G.M. hasta el 2 de octubre de 2026. Una vez vencido ese plazo, el Ministerio Público de la Acusación podrá solicitar una prórroga de la medida cautelar.
Más estafas
La situación judicial del imputado no se limita a los hechos ocurridos en Cañada de Gómez. Un día antes, durante una audiencia desarrollada en el Centro de Justicia Penal de Rosario, la fiscal Marina Oliva le había atribuido nuevos delitos relacionados con estafas electrónicas, hurto y defraudaciones mediante el uso de tarjetas de crédito y débito robadas. En esa causa también fue imputado otro hombre, identificado como L.A., acusado de intervenir como coautor en dos hechos de estafa por medios electrónicos.
En ese expediente, que investiga maniobras ocurridas en Rosario, Granadero Baigorria y Capitán Bermúdez, el juez de Primera Instancia Dr. Rébola dispuso la prisión preventiva efectiva de G.M. hasta el 1 de octubre de 2026, mientras que para L.A. ordenó la misma medida cautelar hasta el 28 de agosto próximo, plazo que podría extenderse de acuerdo con el avance del proceso penal.
De esta manera, el acusado continuará detenido mientras avanzan las investigaciones que buscan determinar el alcance de las maniobras y la posible participación de otras personas en una serie de hechos que tuvieron como denominador común la sustracción de tarjetas bancarias y su posterior utilización fraudulenta en distintas localidades del sur santafesino.