La UNL investiga nuevas técnicas para mejorar la alimentación del ganado
El trabajo analiza mezclas de avena, triticale y vicia para lograr combinaciones de mayor producción sin competir con los cultivos tradicionales de verano como maíz o sorgo. Sobre esto charló José Maiztegui, docente investigador de la FCA-UNL.
Un equipo de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), liderado por el médico veterinario José Maiztegui, se encuentra desarrollando un estudio científico para optimizar la conservación de forraje destinado al ganado rumiante. La investigación busca implementar combinaciones estratégicas de cultivos invernales que resulten en un alimento de mejor calidad sin interferir con los ciclos de siembra tradicionales de verano, como el maíz y el sorgo.
Combinación
El trabajo, que se lleva adelante en la Facultad de Ciencias Agrarias, pone el foco en el uso de avena y triticale —un cereal que combina las virtudes del trigo y el centeno—, los cuales son evaluados tanto en cultivos puros como asociados con vicia. La incorporación de esta última resulta clave para el sistema: es una planta leguminosa que no solo aporta mayor calidad nutricional al alimento gracias a su elevado contenido de proteína bruta, sino que también posee la capacidad de fijar nitrógeno, beneficiando la fertilidad del suelo.
Para llevar adelante este análisis, el equipo aplica un diseño experimental con distintos niveles de fertilización nitrogenada (0, 50 y 100 kg de urea por hectárea). El objetivo es determinar la respuesta productiva y establecer el punto de equilibrio que permita maximizar la producción y asegurar la calidad nutricional del forraje de manera rentable.
Microsilos
Uno de los aspectos innovadores del proyecto es el uso de una técnica de "microsilos". Mediante el empleo de tubos de PVC de 110 mm de diámetro, compactados manualmente para garantizar condiciones de anaerobiosis —ausencia de aire—, los investigadores logran simular a escala reducida los procesos de fermentación que ocurren en los silos de campo. Estas muestras se almacenan durante 90 días, tras lo cual son sometidas a rigurosos análisis de laboratorio para medir parámetros como pH, materia seca, proteína bruta, fibras (FDN y FDA) y digestibilidad. A partir de estos resultados, se calcula el Valor Relativo del Silaje (VRS), un indicador preciso que permite evaluar si el alimento permitirá no solo el mantenimiento, sino también el correcto desarrollo y engorde del ganado.
Resultados
La importancia de este proyecto reside en la necesidad de ofrecer al sector ganadero regional herramientas basadas en evidencia científica. Al estudiar estas mezclas y sus respuestas a la fertilización, la universidad busca reducir la dependencia de insumos externos costosos y proporcionar alternativas eficientes para asegurar la alimentación animal durante los períodos invernales, un cuello de botella tradicional en la producción local.
Financiamiento
Este proyecto es financiado por el Programa de Investigación y Desarrollo Orientado a Problemas Sociales y Productivos de la UNL.. A través de estas iniciativas llamadas CAI+D Orientados la UNL profundiza el conocimiento y aporta soluciones sobre problemas que la comunidad y el desarrollo sostenible de la región demandan.
Para mayor información: investigacion@unl.edu.ar.
Audio: José Maiztegui en Martes de científicos
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