Fariña aseguró que Kirchner facilitó el auge de empresas de Lázaro Báez
El exfinancista se refirió al dueño de Austral Construcciones como un “depositario de confianza” del expresidente, en su exposición durante el juicio.
La causa Cuadernos sumó este martes un testimonio relevante. Ante el Tribunal Oral Federal N°7, Leonardo Fariña aseguró que Lázaro Báez era un "depositario de confianza" de Néstor Kirchner, describió supuestos mecanismos de cartelización en la obra pública y sostuvo que el empresario santacruceño negociaba directamente con el exsecretario de Obras Públicas José López para acelerar los pagos de contratos estatales.
La declaración del financista, convertido en uno de los principales arrepentidos de las causas vinculadas al kirchnerismo, era una de las más esperadas del juicio oral que investiga el presunto sistema de recaudación ilegal revelado a partir de los cuadernos del exchofer Oscar Centeno.
Durante varias horas de exposición ante los jueces, Fariña volvió a referirse al vínculo entre Báez y el expresidente Néstor Kirchner. Según relató, la relación excedía lo personal y tenía consecuencias directas en el funcionamiento de las empresas vinculadas al empresario patagónico.
"Era amigo con todas las letras", sostuvo el financista al describir el vínculo que unía a ambos. Incluso fue más allá y definió a Báez como "un depositario de confianza" del exmandatario, una frase que rápidamente se convirtió en uno de los ejes centrales de la audiencia.
La referencia a José López
Otro de los puntos más sensibles de su declaración estuvo relacionado con el exsecretario de Obras Públicas, uno de los principales acusados en la causa. Fariña aseguró que, según le relataba el propio Báez, era habitual que debiera reunirse con López para gestionar la liberación de fondos destinados a la obra pública.
"Lázaro tenía que ir a ver a José López para que le salieran los pagos y le pusieran plata", declaró. Además, afirmó que esas gestiones no habrían sido excepcionales sino parte de una práctica reiterada.
Según explicó, el empresario santacruceño manifestaba frecuentemente su malestar por las demoras en los desembolsos y recurría al ex funcionario para agilizar los trámites administrativos.
La "cartelización" de la obra pública
Durante otro tramo de la audiencia, Fariña hizo referencia a la denominada "Camarita", una de las derivaciones de la causa Cuadernos que investiga presuntas maniobras de cartelización dentro de la Cámara Argentina de la Construcción.
Allí sostuvo que existía un sistema mediante el cual un grupo de empresas acordaba previamente la distribución de determinadas licitaciones.
"Elegían con qué obra se quedaba cada uno y quién ganaba la siguiente", explicó. Sin embargo, afirmó que Báez ocupaba una posición particular dentro de ese esquema.
Según su versión, el dueño de Austral Construcciones no necesitaba integrarse plenamente a ese mecanismo debido a la relación privilegiada que mantenía con el poder político de la época.
El crecimiento de Austral Construcciones
Fariña también describió el crecimiento de Austral Construcciones y sostuvo que la empresa obtenía adjudicaciones incluso en contextos financieros complejos.
Según explicó ante el tribunal, existían situaciones en las que la compañía recibía nuevas obras pese a enfrentar dificultades económicas o problemas operativos.
Además, afirmó que Báez se quejaba porque sus negocios estaban limitados principalmente a Santa Cruz, Chubut y Chaco, una situación que vinculó directamente con decisiones políticas tomadas durante los gobiernos kirchneristas.
Una declaración clave en el juicio
El testimonio de Fariña se suma a otras declaraciones relevantes que viene escuchando el Tribunal Oral Federal N°7 en una de las causas de corrupción más importantes de la historia judicial argentina.
En jornadas anteriores también declaró el exministro de Economía Roberto Lavagna, quien hizo referencia a presuntos sobreprecios y mecanismos de cartelización en la obra pública durante los primeros años del kirchnerismo.
La causa Cuadernos tiene entre sus acusados a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, además de exfuncionarios, empresarios y contratistas vinculados a obras financiadas por el Estado.