Ventas en caída: el dato que enciende las alarmas en la ciudad

Un relevamiento del Centro Comercial local mostró que la actividad sigue sin recuperarse frente al año pasado. Aumentan las dificultades para sostener la rentabilidad, afrontar alquileres y mantener los puestos de trabajo.

Las ventas del comercio minorista santafesino continúan sin mostrar señales claras de recuperación, mientras la presión de los costos impacta con fuerza en la estructura de los negocios. Así lo reveló un informe realizado por el Centro Comercial de Santa Fe, cuyos resultados reflejan un escenario de rentabilidad estancada, alquileres con fuerte incidencia sobre los ingresos y los primeros indicios de deterioro en el mercado laboral.

En diálogo con LT10, el encargado de Relaciones Institucionales de la entidad, Carlos Arese, analizó los datos de mayo y sostuvo que se mantiene una tendencia negativa observada desde hace varios meses.

"Vienen más o menos siempre parecido. En las comparaciones interanuales, mayo de este año contra mayo del pasado, nos dio mal, con una baja interanual", explicó. Según detalló, apenas el 35% de los comercios encuestados manifestó haber vendido más que en el mismo mes del año anterior, mientras que el 65% restante registró una caída.

Para Arese, el dato confirma que la reactivación aún no llega al sector: "Eso quiere decir que en las comparaciones interanuales todavía no se nota ninguna reactivación". Además, advirtió que la comparación se realiza contra un período que ya había sido contractivo. "El año pasado ya era un período que no venía muy bien. Si tomamos que cuando comparábamos el año anterior con el precedente también bajaba, esto es una escalerita que viene bajando", graficó.

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La única señal positiva detectada por la encuesta apareció en la variación mensual, ya que más de la mitad de los comerciantes aseguró haber tenido mejores resultados en mayo que en abril.

"La única noticia un poco alentadora que puede haber por estos días es que en definitiva mayo notó una leve mejoría, pero mejoría al fin con respecto a abril", indicó Arese, aunque aclaró que se trata de una recuperación todavía tenue.

Rentabilidad bajo presión

Más allá del nivel de ventas, la principal preocupación del sector pasa por el aumento sostenido de los costos. El dirigente explicó que los ingresos permanecen estancados mientras los gastos continúan en alza.

"Los montos de venta o se mantienen o caen, pero por otro lado los costos se incrementan", señaló. Esa combinación, advirtió, está reduciendo al mínimo los márgenes de ganancia.

Inmersos en este contexto, desde el Centro Comercial volvieron a medir cuánto representan los alquileres dentro de la facturación de los locales. Los resultados encendieron una señal de alerta.

"Hay un 85% de locales alquilados donde la incidencia del alquiler es aproximadamente de entre un 15 y un 30%", explicó Arese. Según detalló, el 41% de los comerciantes destina hasta un 15% de sus ingresos al pago de la locación, mientras que un 45% debe destinar entre el 20% y el 30%. "Es un porcentaje elevado porque el costo del alquiler, si bien seguramente es uno de los costos más importantes, no es el único", remarcó.

La situación se agrava en un estrato menor de comercios: "El 15% restante declaró que el monto del alquiler representa más del 30% de las ventas. Esos están peor aún. Realmente es un porcentaje muy alto", afirmó.

Preocupación por el empleo

Otro de los datos que más inquieta al sector es el impacto que la recesión empieza a tener sobre los puestos de trabajo. Arese destacó que históricamente los pequeños y medianos comerciantes realizaron un gran esfuerzo para sostener sus planteles de personal aun en contextos adversos; sin embargo, advirtió que comienzan a observarse despidos y desvinculaciones.

"Siempre hemos notado y lo veníamos destacando que el comercio minorista hace un esfuerzo notable para tratar de mantener su plantel de personal", sostuvo. No obstante, el último relevamiento detectó que el 11% de los comercios consultados despidió trabajadores. A eso se suman suspensiones, adelantos de vacaciones, renuncias y acuerdos de rescisión laboral.

"El total de todos esos ítems que hacen a la reducción de personal suma el 18%. Es un número que ya empieza a preocupar un poco", alertó.

Si bien un 5,6% de los negocios declaró haber incorporado trabajadores y el 75% aseguró no haber realizado cambios en su plantilla, desde el Centro Comercial observan con atención la evolución de estos indicadores.

"Siempre dijimos que el comerciante hace un gran esfuerzo para sostener el empleo. Por ahora lo viene haciendo, no sabemos hasta cuándo. Bueno, se empezaron a ver algunas consecuencias", concluyó Arese.

Audio: Escucha a Carlos Arese

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