Desarrollan una "envoltura inteligente" para fertilizantes
Investigadores de FBCB-UNL y de CONICET buscan optimizar la utilización de fertilizantes y reducir su impacto ambiental, a partir del estudio de una bacteria presente en el mar argentino.
Lo que comenzó como una investigación científica en las profundidades del Mar Argentino terminó convirtiéndose en una solución tecnológica con alto potencial para el sector productivo de nuestra región. Un grupo de trabajo integrado por investigadores de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y el Instituto de Agrobiotecnología del Litoral (IAL-CONICET) logró desarrollar biopolímeros capaces de transformar la eficiencia de los fertilizantes agrícolas. Para contar sobre esto visitó los estudios de LT10 Vanina Márquez, codirectora del proyecto.
Ramificaciones
El origen de este hallazgo es, cuanto menos, curioso. Todo empezó con una bacteria aislada en Mar del Plata, estudiada originalmente por su capacidad de degradar hidrocarburos para remediar daños ambientales. En el proceso, los especialistas descubrieron que este microorganismo producía un biopolímero natural (una reserva de energía interna) con propiedades de mucha potencia.
"Actualmente, una parte importante de los fertilizantes que se aplican a los cultivos no llega a ser aprovechada por las plantas", explicó la investigadora. Gran parte de estos productos se pierde en cursos de agua o se libera a la atmósfera, lo que genera no solo un impacto negativo en el medio ambiente, sino también una pérdida económica significativa para el productor.
Para combatir este problema, el equipo científico propone utilizar estos biopolímeros como una "envoltura inteligente". El objetivo es que, al cubrir el fertilizante con este material, los nutrientes se liberen de manera gradual, acompañando los tiempos biológicos del cultivo. A diferencia de los recubrimientos sintéticos actuales, esta solución es 100% biodegradable y proviene de fuentes renovables, por lo que no deja residuos tóxicos en el suelo.
Sustentabilidad
El éxito de esta primera etapa ha abierto la puerta a nuevas líneas de trabajo. "La experiencia adquirida nos llevó a explorar otras aplicaciones, entre ellas la encapsulación de microorganismos beneficiosos para los cultivos", señaló Márquez.
Actualmente, el grupo avanza en estudios para utilizar estos biomateriales no solo como protectores de fertilizantes, sino también como vehículos que favorezcan la supervivencia de bacterias benéficas en el suelo, potenciando la productividad de manera sustentable.
Este proyecto es un claro ejemplo de cómo la ciencia básica, nacida en un laboratorio analizando bacterias marinas, logra reconvertirse en una herramienta estratégica para el desarrollo agroindustrial, uniendo microbiología, biotecnología y compromiso ambiental desde Santa Fe hacia el mundo.
Financiamiento
Este proyecto es financiado por el Programa de Investigación y Desarrollo Orientado a Problemas Sociales y Productivos de la UNL.. A través de estas iniciativas llamadas CAI+D Orientados la UNL profundiza el conocimiento y aporta soluciones sobre problemas que la comunidad y el desarrollo sostenible de la región demandan.
Para mayor información: investigacion@
Audio: Vanina Márquez en Martes de científicas
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