Unión saldó abril y gana aire en medio de la crisis económica
En medio de un contexto financiero ajustado, la comisión logró cancelar los salarios del cuerpo técnico y los futbolistas. Sin embargo, el desafío monetario continúa y junio ya asoma como una nueva preocupación
Mientras el mercado de pases y la planificación concentran buena parte de la atención en Unión, puertas adentro también se libra otra batalla igual de importante: la financiera. En ese sentido, la dirigencia consiguió en los últimos días un objetivo clave al completar el pago de los salarios de abril para el plantel profesional y cuerpo técnico.
La cancelación del saldo significó un alivio en un momento delicado para las arcas rojiblancas. No solo permitió reducir la deuda acumulada, sino también transmitir cierta tranquilidad en un contexto donde los recursos escasean y las obligaciones siguen llegando.
Sin embargo, el panorama dista de estar resuelto. A partir de la próxima semana comenzará a ser exigible el salario de junio y, según pudo saber Diez en Deportes, no se descarta que vuelvan a surgir demoras para cumplir con los compromisos. Todo dependerá de que ingresen fondos que el club espera desde hace tiempo y que resultan fundamentales para equilibrar las cuentas.
Uno de los montos más importantes que Unión aguarda corresponde a la venta de Juan Nardoni que Racing sigue sin contemplar. Dinero que sería determinante para oxigenar la tesorería y afrontar las obligaciones corrientes con mayor normalidad. A eso se suman las expectativas generadas por posibles transferencias en este mercado de pases (ver aparte), que podrían representar un ingreso extra para una institución que necesita recursos frescos para sostener su funcionamiento diario.
La situación es tan sencilla como compleja: sin cobrar, Unión tampoco puede pagar y allí aparece el principal cuello de botella que viene condicionando la administración económica en los últimos meses. Por ahora, la dirigencia logró dar un paso adelante al ponerse al día con abril, pero sabe que el margen de maniobra sigue siendo reducido y que el desafío financiero está lejos de haber terminado.