"Nadie está preparado para esto": el drama que se vive en Caracas tras el sismo
En diálogo con LT10, el profesor universitario y artista plástico Dilanci May describió el impacto de la catástrofe y la incertidumbre de la población.
Venezuela atraviesa una de las mayores tragedias de su historia reciente luego de que dos terremotos sacudieran al país y dejaran, según los reportes oficiales, al menos 235 muertos y más de 4.300 heridos. Mientras continúan las tareas de búsqueda y rescate, miles de personas permanecen fuera de sus hogares y las autoridades trabajan para asistir a las zonas más afectadas.
Desde Caracas, el profesor universitario de cine y artista plástico Dilanci May relató por LT10 cómo se viven estas horas de angustia en la capital venezolana y aseguró que, aunque allí hubo importantes daños, el panorama es aún más crítico en otras regiones.
"En Caracas la situación es terrible. Hay varios edificios que cayeron, pero lo que pasa en Vargas y en La Guaira es horrible. Es lo más grave de todo. Entiendo que otras zonas, como Maracaibo, también fueron muy afectadas", describió. Incluso contó que personas que estuvieron en La Guaira le transmitieron que "parece más terrible que la tragedia de 1999".
En medio de la emergencia, May destacó el comportamiento de la población y explicó que las actividades no esenciales permanecen suspendidas mientras continúan los operativos de rescate: "La gente está tratando de mantenerse resguardada. Ya hay maquinaria pesada donde se cayeron los edificios, hay centros de acopio y todos ayudan en lo que pueden. Creo que la población está demostrando mucho orden ante esta situación".
Consultado sobre si el país cuenta con la logística suficiente para afrontar una tragedia de semejante magnitud, el entrevistado fue contundente: "Nadie está preparado para eso. Estos fueron dos terremotos de más de 7 grados de magnitud, uno detrás del otro. Yo creo que ni los japoneses, que tienen sismos cada dos segundos, están preparados para algo así", sostuvo.
En ese sentido, explicó que la dimensión del desastre superó cualquier previsión. "Es una catástrofe de tal nivel que nos supera; no tenemos sismos seguidos, no estamos preparados para esto. Pero creo que ni siquiera un país entrenado hubiera soportado la magnitud de lo que pasó. Es una cosa que rebasó las capacidades logísticas", remarcó.
El relato en primera persona
May también contó cómo vivió el temblor junto a su familia: "Estaba en mi casa. Sentí que el tiempo que duró el terremoto fue infinito. Escuchamos la alarma que llegó al teléfono de mi esposa y ella actuó rápidamente. Nos dijo: 'Viene un terremoto'. Pasaron dos o tres segundos hasta que llegó y ya estábamos parados debajo de los marcos de las puertas mi esposa, mis hijos y yo".
Cuando el movimiento cesó, el profesor ayudó a evacuar a una vecina de edad avanzada y comprobó que su edificio apenas había sufrido daños menores. "Nosotros fuimos súper privilegiados porque al edificio donde vivo ni siquiera se le rompieron los vidrios. No pasó absolutamente nada, más allá de que se agrietó el revoque de dos paredes. Pero hacia Altamira, San Agustín y la zona norte de Caracas sí cayeron estructuras y la gente está bastante afectada", relató.
Respecto de las personas que no pudieron regresar a sus hogares, explicó que la solidaridad entre familiares y vecinos es clave: "A los allegados que tengo cerca, hasta ahora los recibieron sus familiares. Tengo dos conocidos que perdieron todo porque vivían en La Guaira y ahora están parados en casas de parientes".
Por último, señaló que algunos estudiantes permanecieron durante horas esperando las inspecciones técnicas para determinar si podían volver a sus viviendas. "Hay chicos que están en refugios improvisados, en lugares como canchas deportivas. La gente fue solidaria y respondió en la medida que pudo", concluyó.