Advierten que la falta de transparencia agrava la tragedia en Venezuela
María Eloísa Quintero, abogada integrante de una misión de la ONU que investiga crímenes de lesa humanidad en Venezuela, alertó este jueves que el impacto de los terremotos se ve agravado por las profundas debilidades institucionales que atraviesa ese país.
Los devastadores terremotos que sacudieron a Venezuela provocaron una crisis humanitaria de gran magnitud que continúa empeorando de forma alarmante. Con el correr de las horas, el número de víctimas fatales y de heridos siguió en aumento, mientras persisten miles de personas desaparecidas y severas dificultades para acceder a información oficial.
En ese contexto, la preocupación ya no se limita únicamente a las tareas de rescate. También crece la incertidumbre sobre la capacidad del Estado para coordinar la asistencia internacional, administrar los recursos y afrontar las consecuencias que dejará la catástrofe en el mediano plazo.
En una entrevista con LT10, María Eloísa Quintero, doctora en Derecho por la Universidad Austral, licenciada en Derecho por la Universidad Nacional del Litoral e integrante de la misión de la ONU que investiga crímenes de lesa humanidad en Venezuela, explicó que el desastre ocurre en un escenario institucional extremadamente frágil.
"Nuestra función no es humanitaria, pero estamos en contacto constante con la gente de ahí, las ONG, las víctimas y las demás instituciones de la ONU. La situación es complicada, hay mucha presencia de organismos internacionales y de ayuda que está viniendo de otros países, pero existe una situación previa de falta de comunicación y de precariedad en las condiciones de respuesta por parte del Estado, y eso problematiza mucho más", sostuvo.
La especialista remarcó que incluso las cifras de fallecidos y desaparecidos presentan enormes dificultades para ser verificadas.
"Sabemos todos que estas cifras van saliendo de la sociedad civil; es una plataforma donde la gente se organizó para buscar y colaborar entre ellos para ver hasta qué punto podemos encontrar a cada uno de los desaparecidos", explicó. Y agregó: "Ese número va en aumento; es una cifra que todavía no nos deja tranquilos porque día a día se ve peor la situación".
"No es solo un terremoto"
Quintero advirtió que la tragedia debe analizarse dentro del contexto político y social venezolano.
"No es que se da el terremoto en un país latinoamericano como puede ser Chile o Colombia, sino que se da en un país que viene de unos años de muy poca transparencia. Y eso va a tener repercusión ahora porque la ayuda humanitaria supone un gran despliegue de dinero y de recursos humanos", afirmó.
Según explicó, esa falta de transparencia dificulta que la asistencia internacional llegue rápidamente a quienes más la necesitan.
"Cuando la transparencia es lo que falta, es muy difícil organizar. Es muy difícil direccionar los recursos donde uno quiere hacerlo", señaló.
La especialista también recordó que en Venezuela ni siquiera es sencillo acceder a información básica del funcionamiento del Estado.
"Hace bastantes años que no se puede conocer cuál es el presupuesto nacional. Las cosas no se publican y tampoco todas las legislaciones se suben en línea. Entonces es muy difícil saber cuál es la última normativa en algunos puntos. Ese es el nivel de falta de transparencia", aseguró.
Una población que ya vivía en condiciones extremas
Quintero puso el foco en la situación social previa al desastre, al considerar que muchas familias ya atravesaban condiciones de enorme vulnerabilidad.
"Estamos acostumbrados a pensar que alguien sale con lo puesto y deja las comodidades de la casa. Pero hay que recordar que no tienen comodidades en la casa. Estamos hablando de una calidad de vida muy socavada durante décadas", expresó.
Y añadió: "Hay muchos que viven con tres dólares al mes o subsisten haciendo changas que se terminaron. Entonces todo es muy complicado".
La preocupación por la identificación de las víctimas
Además del rescate de sobrevivientes, la integrante de la misión de la ONU alertó sobre otro desafío que comenzará a cobrar protagonismo en los próximos días: la identificación de las personas fallecidas.
"Estamos pensando en dónde está la identificación del día de mañana de todas estas personas. Imagínense en un país que está mucho más deteriorado en sus instituciones, donde no sé cuántos antropólogos forenses hay y donde de golpe va a haber, desgraciadamente, una gran cantidad de cuerpos", advirtió.
Para Quintero, garantizar esa identificación será fundamental para que las familias puedan acceder a la verdad y a la justicia.
"Todo eso se les viene encima como preocupación, más allá de lo urgente e indispensable que es salvar las vidas que están debajo de los escombros", concluyó.
Audio: Escuchá la entrevista con María Eloisa Quinteros
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