Colón apuesta al perfil bajo para intentar sumar los refuerzos que faltan
El Sabalero perdió dos incorporaciones por la irrupción de clubes de Primera y decidió cambiar la estrategia. Con Botta como gran objetivo, la dirigencia evita que trasciendan las negociaciones
Hace apenas unos días, en Colón había optimismo. La idea era cerrar tres incorporaciones antes del fin de semana y darle a Ezequiel Medrán buena parte de los refuerzos que esperaba para la pretemporada. Sin embargo, el mercado volvió a demostrar que en la Primera Nacional nada está asegurado hasta que los contratos estén firmados.
La aparición de clubes de Primera División modificó el escenario por completo. Marcelo Eggel, que estaba muy cerca del Sabalero, hoy analiza propuestas de Palestino y Barracas Central. Lo mismo ocurrió con Jonathan Herrera, quien finalmente continuará su carrera en Defensa y Justicia.
Con ese panorama, en la sede rojinegra tomaron una decisión: dejar de exponer las negociaciones. La lógica es sencilla. Cada nombre que trasciende empieza a sumar interesados y, automáticamente, aumentan las pretensiones económicas de los jugadores o de sus clubes. Por eso, mientras el único nombre que sigue vigente es el de Bruno Nasta —también pretendido por otras instituciones—, el director deportivo Diego Colotto trabaja en varios frentes sin que trasciendan demasiados detalles. Hay gestiones en la Primera Nacional, pero también en la máxima categoría.
En ese grupo aparece el gran sueño del mercado: Rubén Botta. La posibilidad de su regreso está más cerca que semanas atrás, aunque en Colón nadie se anima a darla por hecha. Después de los últimos contratiempos, la postura es una sola: hablar cuando la firma esté estampada. El mercado ya dio una lección en Santa Fe. El Sabalero decidió aprenderla rápido: en tiempos donde todos buscan lo mismo, el silencio también puede transformarse en una ventaja.