Unión acordó el pago de premios y desactivó la tensión con el plantel
Tras días de incertidumbre, la dirigencia y los jugadores llegaron a un entendimiento para regularizar parte de los reclamos. Los futbolistas habían decidido suspender los dobles turnos hasta obtener una respuesta
La semana estuvo lejos de ser sencilla para Unión. A los inconvenientes económicos que ya venían golpeando al club se sumó un nuevo foco de conflicto, esta vez con el plantel profesional. Sin embargo, tras varias conversaciones, la dirigencia logró acercar posiciones y alcanzó un acuerdo para cancelar una parte de la deuda que mantenía con los futbolistas.
La situación había tenido un impacto directo en la planificación de la pretemporada. Si bien el cuerpo técnico tenía previstos varios entrenamientos en doble turno, los jugadores, con el capitán Mauro Pittón como principal referente del grupo, resolvieron comunicarle a Leonardo Madelón que no realizarían esa carga de trabajo mientras continuaran los atrasos económicos.
El reclamo apuntaba a dos cuestiones. Por un lado, el pago del salario correspondiente a mayo. Por el otro, una deuda vinculada a los premios, cuya composición varía según cada futbolista debido a las incorporaciones que tuvo el plantel durante el último semestre. Con el paso de las horas, las partes encontraron una salida. Según pudo saber Diez en Deportes, el compromiso asumido por la dirigencia contempla el pago de los premios en dos cuotas mediante cheques, una fórmula que permitió destrabar el conflicto y llevar tranquilidad al vestuario.
De esta manera, el plantel volverá a enfocarse exclusivamente en la preparación para el segundo semestre, mientras Madelón podrá desarrollar la pretemporada con normalidad y sin condicionamientos derivados de la situación económica. El entendimiento con los futbolistas llegó apenas unas horas después de que el club también regularizara el pago del aguinaldo a los empleados, otro de los reclamos que había tomado fuerza durante la semana. Así, la dirigencia consiguió desactivar dos frentes sensibles en pocos días, aunque el panorama financiero sigue siendo delicado y obliga a administrar cada recurso con extrema cautela.
La prioridad ahora será sostener el cumplimiento del cronograma acordado para evitar nuevos contratiempos y que el aspecto económico deje de interferir en la preparación de un equipo que necesita enfocarse de lleno en los desafíos deportivos que se vienen.