Hallan un planeta potencialmente habitable a 25 años luz de la Tierra
Astrónomos confirmaron que la llamada GJ 3378b, una supertierra en la constelación de Camelopardalis, orbita dentro de la zona habitable de su estrella.
Astrónomos descubrieron un mundo rocoso potencialmente habitable a tan solo 25 años luz de la Tierra. El planeta, denominado GJ 3378b, orbita la tenue estrella enana roja GJ 3378 en la constelación de Camelopardalis, la Jirafa. Sin embargo, la intensa actividad de su estrella enana roja pone en duda si conserva atmósfera o puede albergar vida. Los resultados fueron publicados el rn la revista especializada The Astrophysical Journal.
“Este descubrimiento es emocionante”, declaró Paul Robertson, de la Universidad de California en Irvine. “Es uno de nuestros vecinos cósmicos más cercanos. Veinticinco años luz parecen mucho, pero la Vía Láctea tiene unos 100.000 años luz de diámetro, así que, en ese sentido, es nuestro vecino más cercano”.
A nearby habitable-zone super-Earth looks lighter and more Earth-like than thought: GJ 3378b is now estimated at 2.3 Earth masses, down from about 5, though its tighter 21-day orbit may expose it to intense radiation. @utaustin @AAS_Publishing https://t.co/aCtgA9qmHg
— Phys.org (@physorg_com) June 30, 2026
GJ 3378b fue detectado inicialmente en 2024 por astrónomos franceses con el Telescopio Canadá-Francia-Hawái en Mauna Kea. Entonces se estimó que su masa era 5,26 veces la de la Tierra, lo que lo clasificaba como un mini-Neptuno gaseoso. Sin embargo, un nuevo análisis liderado por Robertson con dos telescopios diferentes reveló datos clave: su masa real es 2,3 veces la terrestre. Esto lo recategoriza como una supertierra rocosa, mucho más parecida a nuestro planeta de lo que se pensaba.
Las observaciones también corrigieron su período orbital: no es de 25 días, sino de 21. Ese ajuste lo ubica más cerca de su estrella, justo dentro de la zona habitable, la región donde las temperaturas permitirían agua líquida en superficie si tuviera atmósfera.
"Esta supertierra recibe aproximadamente el 90% de la radiación de su estrella anfitriona que la Tierra recibe de su Sol, por lo que se encuentra en el punto óptimo", explicó Robertson.
El gran interrogante: ¿tiene atmósfera?
El planeta no transita frente a su estrella desde nuestra perspectiva. Fue detectado por el método de velocidad radial, la atracción gravitatoria de GJ 3378b hace que su estrella oscile, un movimiento que se mide en el espectro de luz mediante desplazamiento Doppler.
Esa misma falta de tránsito impide, por ahora, estudiar su atmósfera. Las enanas rojas como GJ 3378 expulsan torrentes de radiación y vientos estelares que pueden barrer la atmósfera de planetas cercanos. Por eso, no se sabe si GJ 3378b logró retenerla.
El Telescopio Espacial James Webb analizó atmósferas de otros mundos rocosos en enanas rojas, como TRAPPIST-1, usando espectroscopia de tránsito. Pero esa técnica no sirve aquí.