Caso Mauro González: para la defensa de los policías no hubo tortura
"Está sobrevalorado el daño", afirmó el abogado de dos de los policías imputados, Martín Risso Patrón.
Previo a la audiencia de prisión preventiva por la muerte de Mauro González, el abogado Martín Risso Patrón, representante legal de dos de los seis policías imputados, dialogó con LT10. Aseguró que, según los informes médicos y la autopsia, la figura de tortura elegida por la fiscalía no se ajusta a los hechos y que la muerte se produjo por una broncoaspiración provocada por una fuerte ingesta de alcohol.
"En primer lugar, cuando uno habla de temas tan sensibles, hay que tener muy en cuenta a la familia. Lleva un gran dolor por la pérdida de un familiar tan directo, sobre todo las madres, así que hay que tener mucho cuidado. Pero mi tarea como defensor es analizar este caso tan complejo y dilucidar si realmente las personas que se encuentran privadas de su libertad actuaron conforme a la ley o hicieron algo tan grave como dice el fiscal", comenzó señalando el letrado.
Risso Patrón advirtió sobre la gravedad de la calificación penal en juego: "La tortura tiene una pena igual a la del homicidio. Realmente es producirle un sufrimiento enorme a una persona como para que eso amerite una pena perpetua. Yo entiendo que en este caso, por lo que vengo viendo fundamentalmente en la autopsia, está sobrevalorado el daño que podrían eventualmente haberle hecho a esta persona".
El defensor enfatizó que el caso debe abordarse desde una perspectiva estrictamente jurídica y médica. "Hay que ver si estos daños que le produjeron a la persona pueden encuadrarse como tortura. A mi entender, no hay ninguna manera, ni forzándolo de cualquier forma, para que eso sea considerado así. Tiene que ser más allá de lo que sería el movimiento lógico para levantar a una persona borracha en la calle", explicó.
Respecto al día del hecho, el abogado detalló que la Central de Emergencias 911 recibió varios llamados porque el hombre intentaba golpear a una mujer. "Cuando logran encontrarlo para identificarlo, este hombre se resiste de una manera que dejó lesionados a mis clientes. Todo eso consta en los informes médicos que hizo la policía. Logran reducirlo y lo suben a la caja del patrullero. Quiero aclarar que no soy partidario en ningún caso de que lleven a las personas detenidas en las cajas de las camionetas, porque no tienen por qué ser exhibidas a la multitud", matizó.
Al ser consultado sobre el hecho de que el patrullero se desvió del camino para cargar nafta en una estación de servicio con el detenido civil golpeado en la caja, Risso Patrón argumentó que sus defendidos lo reconocen y que se debió a una urgencia: "Lo hicieron porque se estaban quedando sin combustible y por una cuestión de no quedar varados en un día de enero, en el medio del sol. Además, fue una manera de resguardarse: las cámaras de seguridad de la estación de servicio demuestran que esa persona no estaba siendo golpeada allí, ni había escopetas ni garrotes atrás de la camioneta".
La intervención médica y la autopsia
El abogado deslindó la responsabilidad de los uniformados en el desenlace fatal, argumentando que el detenido fue evaluado previamente de forma preliminar por personal de salud. "¿Quién es la persona más capacitada para decir si una persona tiene que ser internada o alojada en una comisaría? Un médico. Y el médico no dijo nada de que lo lleven al hospital, porque evidentemente vio a una persona alcoholizada".
"Esta persona se ahogó con su propio vómito. Tuvimos acceso a la autopsia: se desmayó, perdió el conocimiento y se broncoaspiró. El informe forense explica que el ácido estomacal quema los alvéolos pulmonares; la única manera de salvarlo era intubarlo inmediatamente en un centro médico, algo que no se podía hacer en la comisaría. Eso fue una serie de circunstancias ajenas al accionar policial", sostuvo.
Por último, puntualizó un dato que, según su criterio, descarta la hipótesis de la fiscalía: "No tiene un solo golpe en la cabeza. Cuando se hace la autopsia se disecciona el cuero cabelludo y, si hay un mínimo golpe, queda registrado. Aquí se determinó que no hay ningún dato de interés en esa zona. Nunca hubo una intención de causarle dolor. Los golpes que presenta en los miembros superiores e inferiores son propios de los lugares donde golpeó al resistirse a ser reducido, las mismas lesiones que tienen los policías que lo detuvieron", concluyó.
Audio: Martín Risso Patrón, abogado defensor
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