Rincón en alerta: exigen medidas concretas ante los robos

Aseguran que hay falta de decisión política. La ola de delitos en comercios y viviendas mantienen en vilo a la comunidad costera, que denuncia una "zona liberada".

La situación de inseguridad en San José del Rincón alcanzó un punto crítico, movilizando a vecinales y al sector comercial en un reclamo conjunto por respuestas.

Según Agustín Boteron, referente de la vecinal Rincón Norte, la comunidad enfrenta un "flagelo que no parece tener fin", marcado por una preocupante falta de "liderazgo efectivo por parte de las autoridades" locales y provinciales.

Uno de los puntos más alarmantes es el reciente ensañamiento contra los comercios del casco céntrico y del corredor de la ruta. Boteron detalló que se ha registrado una "ola de robos, de daño, de ruptura de vidrios" para sustraer mercadería, especialmente durante la noche y la madrugada.

En tanto, en los barriios la modalidad es el ingreso en viviendas, donde delincuentes saltan tapiales o rompen puertas para llevarse motos, bicicletas y herramientas de cocheras o quinchos.

La sensación de impunidad es generalizada entre los habitantes. "Parece que la zona estuviera liberada; están seguros de que nadie los va a ir a detener", afirmó el referente vecinal, quien además señaló que en muchas ocasiones los móviles policiales no llegan tras los llamados al 911.

Un agravante central del conflicto es que los autores de los hechos suelen ser conocidos por los vecinos: "Son siempre los mismos,  tienen nombre y apellido, ya se sabe quiénes son", pero entran y salen del sistema judicial sin consecuencias a largo plazo.

Desde las instituciones, que llevan más de 20 años participando en Consejos de Seguridad, manifiestan un profundo agotamiento. Botteron enfatizó que, más allá de la falta de patrulleros, el problema es la carencia de una "decisión política" para ordenar acciones preventivas eficaces. Entre las soluciones sencillas que no se ejecutan, mencionó la mejora de la iluminación, la recolección de ramas que sirven de escondite y una planificación urbana que contemple la apertura de calles cerradas.

Finalmente, el sector vecinal criticó la falta de una estrategia estructural y la desconexión de las autoridades con la realidad diaria. "Estamos frustrados, cansados, agotados", sentenció Boteron, subrayando que las instituciones no solo están para quejarse, sino para aportar ideas y validar datos que a menudo las autoridades parecen desconocer en sus estadísticas oficiales.

Audio: Agustín Boterón, vecinalista

Su navegador no soporta audio HTML