Transformar el dolor: pintarán un mural de Jeremías Monzón

La familia del adolescente asesinado impulsa la creación de un mural en la zona de la costanera santotomesina. La obra, que retratará al joven realizando una de sus amadas piruetas en bicicleta, busca perpetuar su memoria en un espacio público de la ciudad que lo vio crecer.

Jeremías Monzón desapareció de su hogar en Santo Tomé el 18 de diciembre. Tras una búsqueda que mantuvo en vilo a la población, su cuerpo fue hallado cuatro días después en una fábrica abandonada en la intersección de avenida J. J. Paso y Zavalla. La autopsia, que reveló más de 20 puñaladas, dio cuenta de la violencia del ataque, reforzando la hipótesis de que al menos dos personas participaron del asesinato.

Frente a esta tragedia, su tía, en diálogo con el móvil de LT10, compartió cómo nació la iniciativa de este homenaje: "El proyecto se me ocurrió a mí con una imagen que yo me hice en un tatuaje, que es la figura de Jere haciendo una pirueta en bicicleta". Tras recibir el visto bueno de los padres y la madrina del menor, la propuesta fue presentada ante el municipio y el Concejo Municipal de Santo Tomé, donde fue recibida con total apertura.

Un esfuerzo familiar y comunitario

A pesar del apoyo institucional para el uso del espacio público, la tía de Jeremías fue enfática al aclarar que los costos del mural serán afrontados íntegramente por sus allegados. "El dinero no sale del municipio. Pedimos permiso porque es un lugar de todos, pero lo vamos a costear nosotros: mamá, papá, mi hermana y yo". El lugar elegido es la pared de la pista de skate en Santo Tomé, ubicada al lado del camping municipal, un sitio emblemático para los jóvenes.

La familia se encuentra actualmente evaluando presupuestos de diversos muralistas para que la obra esté finalizada el próximo 6 de septiembre, fecha en la que Jeremías cumpliría 16 años. Para ese día, también planean organizar una "bicicleteada" masiva que recorra las calles de la ciudad.

 

Conmovida por las muestras de afecto recibidas incluso desde el exterior, la tía de la víctima reflexionó sobre el impacto de la pérdida en la comunidad: "Jere dejó de ser Jeremías Monzón para ser Jeremías López González; es un hijo, un nieto, un sobrino de todo santotomesino. Yo no puedo creer cómo nos acompaña la gente". El mural no solo será un tributo a su pasión por el ciclismo, sino un recordatorio permanente del pedido de justicia que sigue latente en el corazón de la ciudad.