Carlos Fara: "El Mundial genera efectos positivos pero a corto plazo"
El analista político habló en LT10 sobre el impacto social de la Selección argentina y su posible traslado al escenario político. También evaluó al Gobierno de Javier Milei, a la oposición y el debate por la reelección.
La clasificación de la Selección argentina para la final del Mundial volvió a poner al fútbol en el centro de la escena pública y abrió interrogantes sobre el impacto que el clima de unidad y entusiasmo de las calles tiene sobre la política nacional. En ese contexto, el analista político Carlos Fara analizó en diálogo con LT10 las diferencias entre el fenómeno deportivo y la realidad social del país.
Consultado sobre si el sentimiento colectivo que genera la Selección puede trasladarse a la política argentina, Fara planteó que se trata de emociones con un impacto limitado en el tiempo. “Todos los efectos de estados de ánimo, positivos o negativos, son de mucho más corto plazo en esta fase de la historia”, explicó.
El especialista sostuvo que el resultado deportivo puede generar una sensación de acompañamiento y celebración, pero difícilmente modifique comportamientos sociales de fondo. “La Argentina, después de ganar el Mundial de fines de 2022, no se volvió, lamentablemente, ni más unida ni más dialoguista ni nada por el estilo”, afirmó.
En esa línea, vinculó el fenómeno de la Selección con valores que una parte de la sociedad aspira a recuperar. Al referirse a su columna titulada 'Argentina messiánica', Fara explicó que muchas veces las sociedades buscan reflejarse en figuras que representan ideales colectivos. “Tratan de ver en esa figura lo mejor de ellos”, señaló.
Según el analista, eso ocurre con Lionel Messi y el equipo dirigido por Lionel Scaloni. “Se le alaba a la Selección, a Messi, a Scaloni, cosas que a la propia sociedad le cuesta dar: responsabilidad, humildad, constancia, trabajo en equipo, genialidad”, sostuvo.
Sobre el liderazgo del capitán argentino, destacó que su estilo contrasta con otras formas de conducción más habituales en el país. “Es como delegar en Messi el ideal de lo que a uno le gustaría hacer y que, lamentablemente por ahora, en cuanto a resultados colectivos, no lo es”, expresó.
Fara también analizó la diferencia entre la imagen internacional que proyectan los argentinos que viajaron al Mundial y la situación económica que atraviesa gran parte de la población. Ante la pregunta de cómo explicar esa contradicción, señaló que la pasión deportiva muchas veces supera la lógica económica.
“La pasión no reconoce racionalidades”, afirmó. De todos modos, remarcó que la presencia de argentinos en los estadios no representa a toda la sociedad: “30.000 o 40.000 personas en un país de 47 millones no es nada”.
Para el analista, el fenómeno expone una sociedad con realidades muy diferentes. “Lo que nos muestra es la sociedad de dos velocidades: una sociedad integrada globalmente, de valor agregado, competitiva a nivel internacional, con buenos salarios, que disfruta de inversiones, y una mayoría que hoy siente que está quedando fuera del sistema”, explicó.
Por otro lado, Fara se refirió al escenario político nacional y a las posibilidades electorales del presidente Javier Milei. Consideró que el oficialismo cuenta con una base sólida de respaldo. “Tiene un núcleo duro que para nosotros es de por lo menos el 35 % de gente que lo va a acompañar de todas maneras”, indicó.
Sobre la instalación del debate por una eventual reelección presidencial, sostuvo que responde también a una estrategia política. “Una de las razones es dejarles claro a sus aliados, particularmente a Macri, que hay una sola figura, que es la de Milei, y que la reelección no es un liderazgo disputable”, afirmó.
Respecto del futuro del peronismo y el rol de Cristina Fernández de Kirchner, Fara consideró que la expresidenta mantiene influencia aunque atraviesa un desgaste político. “Está claro que es una figura desgastada, pero sigue siendo la accionista mayoritaria de esa sociedad”, señaló.
Además, evaluó que Axel Kicillof todavía no logró consolidarse como una alternativa clara dentro del espacio opositor. “Kicillof no demuestra tener ninguna jugada genial que haga que se equilibre un poco la relación entre él y el cristinismo”, analizó.
Finalmente, sobre la falta de una alternativa electoral que escape a la polarización entre oficialismo y oposición, Fara consideró que todavía existe tiempo para que aparezcan nuevos liderazgos. “A once meses, existe tiempo suficiente como para que en marzo, abril o mayo del año que viene aparezca alguna figura que pueda terciar en esta discusión”, concluyó.
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