Violento ataque a tiros y ladrillazos contra una familia en la Bajada de Di Stéfano
Rompieron un auto, el frente de una casa, se robaron dos motos e hirieron a varias personas. Sin embargo, siguen en libertad.
Una familia que lleva adelante el comedor comunitario “Ayudemos a Ayudar”, ubicado en la zona de la Bajada de Di Stéfano, sufrió un violento ataque con armas de fuego y ladrillazos que comenzó por la tarde y se repitió durante la noche. Así lo relató la referente social Itatí Mena en diálogo con el Móvil de LT10.
De acuerdo con el testimonio de Mena, los incidentes comenzaron alrededor de las 17:15 de este jueves. "Mis hijos, mis sobrinos y unos vecinitos del barrio estaban jugando a la pelota a media cuadra de nuestra casa. Pasó esta gente, los empezaron a agredir y se fueron a las manos. Después cada cual agarró el camino de su vivienda y, cuando llegábamos casi a la esquina de mi casa, vimos que venían tirando ladrillazos", detalló.
Los atacantes llegaron hasta el frente de la propiedad, donde el primer blanco de la agresión fue un vehículo: "Ahí fue donde rompieron primeramente el auto. Empezaron a tirar ladrillos y botellas de vidrio, todo. Esto continuó hasta que vino la policía y ellos se fueron para sus casas".
Como consecuencia de este primer episodio, varios miembros de la familia resultaron con heridas de consideración. "Me llevaron porque mi marido estaba lastimado por los ladrillazos en la pierna y en la parte del abdomen. Mi nuera, que está embarazada, también estaba golpeada, y yo recibí ladrillazos en la espalda. Fuimos e hicimos la denuncia, nos revisó el médico policial y todo parecía encaminado", relató la referente.
Sin embargo, la violencia se recrudeció horas más tarde mientras las víctimas se encontraban realizando los trámites correspondientes. "Estábamos en la comisaría tipo 8 de la noche cuando nos volvieron a llamar para avisarnos que se habían plantado todos afuera de mi casa. Yo acá tengo a mis dos hijos menores de edad, y justamente estaba mi suegra con ellos y con un nene con discapacidad. Mi casa me la destrozaron entera; lo que es la parte de los vidrios me la rompieron toda. También la agarraron con la casa de mi papá, que está enfrente: a él le rompieron los vidrios y las puertas", denunció Mena respecto del momento más crítico del asedio, describiendo la escena como una ráfaga constante de "ladrillo y bala".
Fue en ese contexto de extrema desprotección cuando los delincuentes aprovecharon para cometer un robo y amenazar directamente a la mujer de muerte: "Ahí empezaron a decir: 'Llevate la moto, llevate la moto'. Afuera de mi casa había dos motos de mi hijo y enfrente estaba la de mi cuñado. Se llevaron la moto grande de mi cuñado. Cuando abrí la puerta porque escuché que se la llevaban, una de estas personas me agarró y me apuntó con una escopeta en la cabeza. Yo retrocedí para cerrar la puerta y me dijo: 'Ahora te bajo, ahora te bajo'".
La referente de la organización social aseguró que el accionar de este grupo criminal mantiene en vilo a todo el vecindario y que ya han obligado al éxodo de varias familias bajo la modalidad de incendiar viviendas para luego usurpar los terrenos. "A varios ya sacaron del barrio. Ellos viven en la parte del fondo y a sus propios familiares les prendieron fuego las casas; la gente se ha ido. Han quedado hermosas casas allá atrás que la gente tenía hechas de material", expuso con preocupación ante el temor inminente de que quemen su propiedad. "A mi suegra también le hicieron un destrozo hace un mes atrás, le rompieron toda la casa. Y acá en la esquina prendieron fuego un chalecito; una familia se tuvo que ir", añadió.
"Estuvieron toda la noche jodiendo. Era llamar a la policía, venían, nos preguntaban quiénes eran, daban una vuelta y se volvían a ir. Yo en todas las ocasiones fui a querer asentar una denuncia y en todo momento nos decían que no podíamos, que tenían que hacer 'entrevistas'. En la comisaría no nos tomaron la denuncia, ni siquiera una constancia", agregó.
Mena concluyó advirtiendo que la inacción de los uniformados impidió recuperar los bienes robados y arriesga la vida de los vecinos: "Si no hacen algo, esto va a pasar a mayores. Mi familia se quiso meter allá atrás cuando vino la policía para recuperar la moto anoche, porque hoy ya sabemos que está desaparecida y no la vamos a encontrar más. Esta familia completa tiene acusaciones de abuso, robo y usurpación de casas, pero están en libertad firmando. Lo único que queda son los menores, que encima los ponen de escudo a las criaturas más chiquitas para que uno no las lastime. Nosotros no jodemos a nadie, mi mamá tiene un comedor donde se les brindaba comida y se los ayudaba en lo que necesitaban", cerró.
Audio: Móvil LT10, Verónica Ensinas
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