Advierten que la ley de desregulación no resolverá el problema de acceso a la vivienda

El presidente de la Cámara de Corredores Inmobiliarios, Walter Govone, analizó por LT10 el impacto del proyecto de ley nacional que busca eliminar la exclusividad de la matrícula profesional para la actividad.

Walter Govone, presidente de la Cámara de Corredores Inmobiliarios, expresó por LT10 su preocupación ante el avance de un proyecto de ley impulsado por el Gobierno Nacional que busca desregular diversas actividades, entre ellas el corretaje inmobiliario.

Aunque el gobierno nacional pretende establecer un marco general, Govone recordó que la actividad está actualmente regulada por leyes provinciales que delegan en los colegios profesionales el control de los matriculados.

Para el referente del sector, la medida lejos de ser beneficiosa, podría ser contraproducente. "Creemos que sería casi todo lo contrario... se incorporarían a esta actividad personas que no tengan no solamente la experiencia, sino el conocimiento, que es lo más grave", señaló.

La importancia de la formación profesional

Uno de los puntos centrales de la crítica es la devaluación de la capacitación técnica necesaria para intermediar en operaciones inmobiliarias. Govone comparó la situación con otras profesiones para ilustrar el riesgo: "Es como que vos quieres ir a operarte con un médico o lo vas a hacer con un enfermero sin menospreciar ninguna de las dos actividades o con una persona que dice que tiene experiencia en un en operarse pero no tiene ningún título".

Actualmente, el corretaje inmobiliario requiere de formación técnica o universitaria. Los profesionales deben manejar normativas legales y tributarias complejas para asesorar en ventas, tasaciones, estudios de títulos, sucesiones, inhibiciones y embargos. Según el proyecto oficial, cualquier persona mayor de edad con título secundario podría ofrecer propiedades a la venta y cobrar una comisión.

Seguridad jurídica y responsabilidad profesional

Govone destacó que, aunque contratar a un corredor no es un paso legalmente obligatorio para vender una propiedad, la gente lo hace por la seguridad que brinda un profesional colegiado. Ante una mala praxis, los colegios profesionales cuentan con tribunales de ética que pueden sancionar o quitar la matrícula.

"¿A quién se le reclama?", se preguntó Govone ante la posibilidad de una desregulación total. Sin el respaldo de un colegio, cualquier conflicto o supuesta estafa debería ir directamente a un largo proceso judicial, perdiendo la instancia de mediación profesional que hoy resuelve muchos problemas antes de llegar a la justicia.

¿Bajarán los costos de la vivienda?

El gobierno argumenta que la desregulación bajará los costos para los ciudadanos. Sin embargo, desde el sector inmobiliario aseguran que el honorario profesional (generalmente del 3%) no es el obstáculo para acceder a la vivienda.

"No pasa por el honorario del profesional que interviene, sino pasan por otras cuestiones más estructurales", afirmó Govone, señalando que la verdadera solución radica en fomentar el crédito hipotecario a largo plazo, bajar las tasas de interés y flexibilizar los requisitos bancarios.

Finalmente, el presidente de la Cámara sugirió que detrás de este impulso desregulador podrían existir intereses de plataformas multinacionales que buscan operar digitalmente sin los controles y la seguridad que ofrece el contacto físico y profesional de un corredor matriculado.

Audio: Walter Govone, presidente de la Cámara de Corredores Inmobiliarios,

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