Los hábitos diarios que ayudan a prevenir enfermedades y cuidar la salud

Especialistas remarcan que pequeñas acciones cotidianas, como hidratarse al despertar, dormir bien o aprender a poner límites, pueden mejorar el bienestar y prevenir enfermedades a largo plazo.

El autocuidado no requiere cambios drásticos ni grandes inversiones. Incorporar hábitos saludables en la rutina diaria puede marcar una diferencia significativa en la prevención de enfermedades, el bienestar físico y la salud mental, además de contribuir a reducir los costos que generan las afecciones crónicas en los sistemas sanitarios.

En el marco del Día Mundial del Autocuidado, especialistas destacaron que acciones simples como beber un vaso de agua al levantarse, realizar actividad física, descansar adecuadamente o limitar el uso del celular antes de dormir tienen un impacto positivo en la calidad de vida.

En cuanto al cuidado físico, recomiendan mantener una alimentación equilibrada, con mayor consumo de frutas y verduras, una correcta hidratación y menos alimentos ultraprocesados. También recuerdan que no es necesario realizar ejercicios de alta intensidad: caminar todos los días, subir escaleras o levantarse para estirarse después de varias horas sentado son hábitos que aportan beneficios.

Señales que revelan que no dormís bien, aunque descanses lo suficiente

El descanso es otro de los pilares. Dormir las horas necesarias, evitar las pantallas antes de acostarse y generar un ambiente tranquilo favorecen un sueño reparador y ayudan a mejorar el estado de ánimo y los niveles de energía.

Desde Ospedyc, la jefa de Comunicación Institucional, Ailín Catalá, sostuvo que el autocuidado "es una forma de prevención" porque ayuda a evitar enfermedades, disminuir el estrés y mejorar la calidad de vida. Además, remarcó que las decisiones que se toman hoy tienen un impacto directo en la salud futura.

 Aprender a reconocer las propias emociones, pedir ayuda cuando es necesario, realizar pausas durante la jornada y establecer límites saludables —incluso decir "no" cuando hace falta— son prácticas que contribuyen a reducir el estrés y proteger la salud mental.

Otro aspecto clave es estimular la mente mediante la lectura, el aprendizaje y actividades que favorezcan las capacidades cognitivas, al tiempo que se recomienda disminuir la sobreexposición a la información y a las pantallas para evitar la sobrecarga mental.

Según datos de la Asociación Latinoamericana de Autocuidado Responsable (ILAR), el 57% de la población adulta de la región tiene sobrepeso y el 19% padece obesidad, condiciones que aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión y enfermedad renal crónica.

Los especialistas también recuerdan que el autocuidado incluye medidas preventivas como usar siempre el cinturón de seguridad, evitar el consumo de tabaco, moderar el alcohol, mantener una buena higiene bucal, ventilar los ambientes para prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono y realizar controles médicos de acuerdo con los antecedentes familiares.

El mensaje es claro: comenzar con pequeños cambios sostenidos en el tiempo puede generar grandes beneficios para la salud presente y futura.