Comerciantes reclaman por la demora en las obras del nuevo puente
Mientras avanza la obra sobre la avenida 7 de Marzo, comerciantes aseguran que el corte de la calle Mitre complica la actividad y estiman que la habilitación demandará al menos dos semanas más.
Las obras vinculadas al nuevo puente que unirá Santo Tomé con Santa Fe continúan modificando la circulación en uno de los sectores más transitados de ambas ciudades. Tras la recorrida que realizaron días atrás varios funcionarios, los trabajos avanzan sobre la avenida 7 de Marzo, donde se ejecuta el recambio de cañerías y las tareas para los futuros accesos.
Sin embargo, un móvil de LT10 constató que la calle Mitre, en la cabecera santotomesina del puente, continúa cerrada al tránsito y que los trabajos previstos en el rulo de Cilsa, del lado de Santa Fe, todavía no comenzaron. En ese contexto, comerciantes de la zona manifestaron su preocupación por el impacto que genera la interrupción del tránsito sobre sus actividades.
Uno de los propietarios consultados, cuya concesionaria se encuentra sobre el sector afectado, explicó que la situación complica seriamente el funcionamiento diario del negocio. "La verdad es que a nosotros particularmente nos frena muchísimo; para entrar y salir con los vehículos es imposible y nosotros vivimos de eso", expresó.
El comerciante relató que debieron buscar soluciones improvisadas para poder mover los vehículos mientras avanzaban las obras. "Antes, cuando estaba la tierra, nos hacían el favorcito de poner una montañita y achatarla, pero ahora se nos complica; hay que rebuscarse la vida", comentó.
Respecto de los plazos, indicó que la información que recibieron habla de una espera todavía prolongada. "Supuestamente para fines de agosto está esta parte", señaló al ser consultado sobre la reapertura de la calle Mitre, aunque reconoció que no tiene precisiones sobre la construcción de las veredas. "Hasta que no terminen de hormigonar y hacer toda la curva, yo creo que la vereda no la van a tocar", agregó.
Otro de los temores compartidos por los frentistas tiene que ver con las condiciones climáticas. "Si llueve, también se les para la obra a los chicos y se te demora más todavía", advirtió.
Durante la recorrida, el móvil también dialogó con un trabajador de la obra luego de que llamaran la atención unas huellas marcadas sobre un paño de cemento fresco. El obrero confirmó que se trató del paso de un animal y llevó tranquilidad sobre el estado de los trabajos.
"Un perro, un perro grande", respondió entre risas, aunque aclaró: "Como esto es base y arriba lleva hormigón de calzada, no hay problema; que quede así".