Lejos de Santa Fe, Colón nunca encontró la regularidad que necesitaba para pelear arriba
El empate frente a Acassuso volvió a poner el foco sobre uno de los principales déficits del Sabalero en la Primera Nacional. La producción fuera de casa fue una constante preocupación durante el ciclo de Ezequiel Medrán.
Mientras en el estadio Brigadier López construyó buena parte de su campaña, Colón nunca logró trasladar ese rendimiento a sus presentaciones como visitante. La igualdad 1-1 ante Acassuso, un equipo que pelea por mantenerse en la categoría, volvió a dejar al desnudo una falencia que acompañó al equipo durante gran parte del campeonato.
El Sabalero dejó escapar una nueva oportunidad para descontarle puntos a los de arriba y volvió a evidenciar que, cada vez que salió de Santa Fe, le costó sostener la misma autoridad que mostró en condición de local.
Los números de visitante no estuvieron a la altura de un candidato
A lo largo del campeonato, Colón disputó 12 encuentros fuera del Brigadier López y el balance terminó siendo discreto para un equipo que llegó a ilusionarse con el ascenso directo.
Los rojinegros cosecharon: 3 victorias, 5 empates, 4 derrotas, 12 goles convertidos, 13 goles recibidos, 14 puntos sobre 36 posibles y 38,89% de efectividad.
Los únicos triunfos llegaron en escenarios complejos, como las visitas a Patronato, Defensores de Belgrano y Deportivo Madryn, pero nunca pudo sostener una racha que le permitiera afirmarse entre los principales candidatos.
En cambio, dejó puntos en canchas donde estaba obligado a sumar. Igualó con Central Norte, Los Andes, Estudiantes de Buenos Aires, Almirante Brown y Acassuso, además de sufrir derrotas frente a San Telmo, Deportivo Morón, Chaco For Ever y Ferro.
Justamente los dos compromisos más recientes fuera de casa reflejaron ese contraste: primero cayó 2-0 con el líder Ferro en Caballito y luego apenas rescató un empate frente a Acassuso, uno de los equipos comprometidos con la permanencia.
La producción de Medrán también quedó en deuda
Uno de los aspectos que más se le cuestionó al ciclo de Ezequiel Medrán fue la incapacidad para convertir a Colón en un equipo competitivo lejos de Santa Fe.
Desde que asumió como entrenador, el balance fuera de casa tampoco logró despegar.
El registro marca: 12 partidos dirigidos como visitante, 3 victorias, 5 empates, 4 derrotas, 14 puntos obtenidos y 38,89% de efectividad.
Más allá de actuaciones destacadas como las victorias en Madryn, Patronato y Defensores de Belgrano, el equipo nunca consiguió sostener una identidad ni una regularidad que le permitiera dar el salto definitivo en la tabla.
La consecuencia quedó reflejada en el campeonato. Cada vez que Colón tenía la posibilidad de acercarse a la cima, aparecían tropiezos fuera de casa que terminaban frenando su crecimiento.