La bandera de Santa Fe: el símbolo que nació de la soberanía e independencia

El historiador Alejandro Damianovich resaltó el valor histórico del pabellón santafesino adoptado por la Junta de Representantes en 1822. Recordó que en aquel contexto la provincia actuaba como una entidad soberana sin un Estado nacional por encima, y explicó la vinculación de sus colores con el ideario artiguista.

El 3 de agosto se conmemoran 204 años de la adopción formal de la bandera de la provincia de Santa Fe por parte de la Junta de Representantes. Para comprender la significación profunda de esta fecha, el historiador Alejandro Damianovich explicó las diferencias entre la concepción de un símbolo patrio en el siglo XIX y en la actualidad.

"Es muy importante destacar lo que significaba una bandera en aquel tiempo. Hoy, cuando una provincia crea una bandera, no deja de ser un hecho local. En cambio, en 1822 Santa Fe era una entidad soberana e independiente, ya que no existía un Estado nacional por encima. De manera que la bandera santafesina era realmente el símbolo de esa soberanía y de esa libertad", destacó Damianovich en diálogo periodístico.

Esta soberanía hacía gala en la leyenda contenida dentro del óvalo amarillo del paño: Provincia invencible de Santa Fe. El historiador detalló el origen de este calificativo: "Se había firmado el Tratado del Cuadrilátero en enero de 1822, que ponía fin a lo que se llamó la 'Guerra de los Siete Años', la contienda necesaria para sostener la autonomía declarada en 1815. El capítulo más importante de esa guerra fue la Batalla de Cepeda en 1820, que significó la caída del Directorio. Por lo tanto, en 1822 no existía ni siquiera un intento de Estado nacional".

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Frente a este escenario, las provincias debieron autovalerse sin renunciar al objetivo de reunirse en un país unificado. En ese marco, Santa Fe ya se había otorgado su propio estatuto en 1819. "En el manifiesto que acompaña el brigadier Estanislao López al comunicar el estatuto al Cabildo, señala que momentáneamente había que reconcentrarse en el suelo santafesino hasta que, al fin de la guerra civil, naciera esa nación que esperaban ambos mundos. El momento de 1822 es para Santa Fe y para López el tiempo de disfrutar el fruto de tanta guerra defensiva y ofensiva para sostener la autonomía", puntualizó.

El origen de los colores y la diferenciación con Buenos Aires

Consultado sobre el papel que jugaba la bandera diseñada por Manuel Belgrano en 1812, Damianovich aclaró que en aquel contexto de disgregación la enseña celeste y blanca había quedado reducida al ámbito porteño. "La bandera de Belgrano quedó reducida a la bandera de Buenos Aires, a la que luego Juan Manuel de Rosas le haría modificaciones, como un tono de azul más oscuro, el sol colorado y los bonetes federales en cada ángulo. Recién después de Caseros y con el dictado de la Constitución se recuperó como bandera nacional".

En cuanto al diseño tricolor santafesino (rojo, blanco y azul), el historiador vinculó su origen a la influencia de José Gervasio Artigas y a la necesidad de distinguirse en el campo de batalla: "Cuando Artigas crea la bandera artiguista, toma la de Belgrano y la cruza con una banda roja. Como esa bandera la compartían las provincias de la Liga de los Pueblos Libres (Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Misiones y la Banda Oriental), cuando se enfrentan López y Francisco Ramírez en 1821, López pide crear otra bandera para diferenciarse".

Tras un primer diseño con picos rojos que no llegó a implementarse, en 1822 López presentó a la Legislatura el diseño tricolor actual. Dicho pabellón se mantuvo en uso oficial hasta la Constitución de 1853 y, aunque progresivamente se relegó frente al pabellón nacional, nunca fue derogado. Finalmente, en 1986, al celebrarse el bicentenario del nacimiento de Estanislao López, el gobernador José María Vernet la restituyó oficialmente como bandera de la provincia.

Rosario y la organización territorial

Durante la entrevista, el historiador recordó también la evolución de los departamentos santafesinos y la relevancia de las leyes provinciales en el desarrollo territorial.

En 1822, la jurisdicción estaba dividida en apenas cuatro cantones o departamentos: La Capital, San José del Rincón, San Jerónimo (Coronda) y Rosario (el Pago de los Arroyos). Damianovich contrapuso aquel mapa con el actual de 19 departamentos y destacó que el despegue económico de Rosario comenzó hacia 1852. "El crecimiento de Rosario se consolidó a partir de las leyes de derechos diferenciales impulsadas por Justo José de Urquiza, que gravaban con impuestos a los productos que ingresaban por Buenos Aires en comparación con los que entraban por Rosario. Eso le dio un gran espaldarazo y la transformó en un puerto de ultramar y puerta de ingreso de la inmigración", concluyó.

Audio: Alejandro Damianovich, historiador

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