Falsas denuncias: un año de la "Carpa de la Verdad y la Justicia"
La abogada Fátima Silva analizó el impacto de las falsas denuncias en Santa Fe. El espacio busca visibilizar las falsas denuncias tramitadas en los tribunales santafesinos, muchas de las cuales han llegado a condenas que actualmente se encuentran en etapa de apelación.
Se cumple el primer año de la instalación de la "Carpa de la Verdad y la Justicia" en la Plaza de Mayo. El espacio busca visibilizar las falsas denuncias tramitadas en los tribunales santafesinos, muchas de las cuales han llegado a condenas que actualmente se encuentran en etapa de apelación. En ese marco, estuvo presente Fátima Silva, una reconocida abogada especialista en derecho penal y de familia.
"La gente de la carpa me invitó al aniversario y me pareció un buen momento para venir a encontrarme con ellos, conocer sus causas y ver cada uno de sus casos", señaló Silva.
Al ser consultada sobre el panorama local, la letrada explicó: "Llegué hace dos horas y empecé a revisar los expedientes. Algunos son insólitos; por ejemplo, personas denunciadas por hechos cometidos en momentos en los que ni siquiera estaban en la ciudad o cerca del lugar".
En ese sentido, Silva enfatizó sobre los criterios de la Justicia: "La realidad es que tenemos que entender que en algún momento debe cortarse con esta idea de que la ideología o el género puedan ser una perspectiva de credibilidad. Que digas que sos creíble en cualquier cosa que afirmes solo por el género que tenés, seas mujer u hombre, es algo que no tiene que suceder".
"Lamentablemente, como se vive en el día a día, a veces resulta que las leyes aplican al revés. Muchos hombres son condenados antes de poder demostrar su inocencia porque le creen al género con la sola denuncia, sin acompañarla con ninguna prueba. Hay una gran cantidad de juicios que han llegado a sentencia y a condena donde solo tenés un relato", sostuvo.
Y agregó: "Esos fiscales y esos jueces me deberían disculpar, pero tendrían que volver a la facultad. Lo primero que te enseñan en Derecho es que todo se basa en hechos, prueba y certeza. No podés condenar de otra manera cuando estás hablando de la libertad y de toda la vida de una persona".
Denuncias colectivas y avances legislativos
Respecto a las herramientas para enfrentar estas situaciones, la abogada destacó el valor de la acción comunitaria: "Lo primero que se hace cuando estás en un lugar donde no te quieren escuchar y no te dejan presentar pruebas es denunciar. Sé que cuesta y que es difícil, pero a nosotros nos está resultando. Se nota un gran cambio en la provincia de Buenos Aires y en la Ciudad Autónoma porque nos decidimos a denunciar de manera colectiva. A veces publicamos en las redes sociales cuántos casos hay de determinado juzgado y, cuando nos empiezan a escribir por privado, nos juntamos y hacemos la presentación".
Consultada sobre por qué suele no avanzarse judicialmente contra quien realiza una falsa denuncia o en las causas por impedimento de contacto, Silva explicó: "No se avanza porque las sanciones no son reales, son ficticias. Mover todo un aparato procesal para no llegar a ninguna sanción tampoco tiene sentido. Por eso, el proyecto impulsado en el Senado por Carolina Losada ya entró en el temario de falsas denuncias, para que esto cambie y se tramiten como cualquier denuncia penal".
Silva también valoró el cambio en la percepción social sobre esta problemática: "La sociedad ha cambiado enormemente. Perdieron el miedo y la vergüenza, porque tener una denuncia de este tipo y llevar un cartel de abusador en la frente no es sencillo, ni todo el mundo lo puede sostener. La gente se empezó a animar a hablar al entender que eran muchos. Hoy te sentás en un asado y preguntás si alguno tiene un problema de estos, y la mitad te levanta la mano; o le pasa al pariente, al amigo o al vecino".
"Un gran porcentaje de estos casos surge cuando buscás el conflicto familiar previo. No puede ser que hayas elegido a una persona para compartir la vida, hayas tenido hijos, construido un proyecto y, cuando te estás separando por diferencias económicas o por el cuidado de los chicos, aparezca la falsa denuncia", lamentó.
"Denunciar es un derecho e implica que el Estado deba estar presente para el denunciante real. Sin embargo, hacer una falsa denuncia es un delito. Con el proyecto en el Senado estamos un paso más cerca de hacer efectiva la persecución de las falsas denuncias", remarcó la especialista.
Ocupación de recursos y el caso Trigatti
Por otra parte, la letrada advirtió sobre el impacto que estas causas generan en las verdaderas víctimas de violencia: "Al malversarse los recursos judiciales, hay que atender un abanico tan grande de casos que las víctimas reales —las que precisan acompañamiento y la escucha de la Justicia— pierden la atención, el tiempo y la dedicación que deberían tener".
Finalmente, al ser consultada sobre la reciente resolución de la Corte Suprema de Justicia respecto al caso del profesor Juan Trigatti, Silva indicó: "No vi la resolución de hoy, me enteré mientras venía para acá. Sí vi las instancias anteriores, porque la esposa de Trigatti, Fernanda, estuvo en Buenos Aires y fuimos a visibilizar la situación en medios nacionales".
"De todas maneras, como le dije en su momento a Ramón Dupuy cuando peleaba en La Pampa: en la provincia muchas veces no se logra el resultado, hay que llegar hasta la última instancia ante la Corte Suprema de la Nación. Ese tribunal trabaja con estricto apego al derecho. No obstante, el problema es el tiempo que pasa y sufre la persona procesada. Por eso, en paralelo, con el Senado estamos trabajando en el proyecto de la Comisión Nacional de Revisión de Causas (CONAC) para revisar estos expedientes", concluyó.
Audio: Móvil LT10, Verónica Ensinas
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