Ciencia para jugar y aprender: docentes de la UNL desarrollan kits didácticos
Una iniciativa de docentes de la FICH (UNL) fue seleccionada en la convocatoria “Código Ciencia” del gobierno provincial, para su desarrollo. El proyecto busca acercar a las y los niños a las ciencias experimentales a través del juego.
La iniciativa "Ciencia para jugar: validación y escalado de un kit didáctico de Ciencias Naturales para primeras infancias" de docentes de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) fue seleccionada en la última convocatoria de “Código Ciencia”, impulsada por la Agencia Santafesina de Ciencia, Tecnología e Innovación con el objetivo de promover proyectos que vinculan la ciencia, la tecnología y las industrias creativas para acercar el conocimiento científico a la sociedad.
El proyecto fue elaborado por María Silvina Reyes, Marcelo De Greef y Juan Manuel Rudi, de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Universidad Nacional del Litoral (FHUC-UNL), y consiste en el desarrollo de un kit didáctico compuesto por experiencias experimentales sencillas, destinadas a niños y niñas de 4 a 7 años. Los materiales han sido implementados, validados y perfeccionados en contextos reales de enseñanza, siguiendo los principios de la investigación basada en diseño.
La propuesta busca acercar a las infancias a las ciencias experimentales a través del juego, la experimentación y la exploración del entorno donde viven, con materiales pensados y diseñados a tal fin, y con guías destinadas a las familias y docentes. Tiene como propósito promover la curiosidad, el pensamiento científico y el disfrute por aprender ciencias experimentales desde edades tempranas.
Esta iniciativa fue seleccionada en el marco de la convocatoria “Código Ciencia”, que busca financiar contenidos y materiales innovadores relacionados con la ciencia, con impacto territorial y social, fomentando la participación conjunta de investigadores, comunicadores, artistas y otros actores culturales.
Próximos pasos
A partir de ser seleccionado, se apuntará a la mejora y validación de un kit didáctico, que ya ha sido implementado en diferentes contextos educativos. Además, se proyecta el desarrollo de una plataforma web con una cantidad de recursos, que sirvan de soporte para la realización de las experiencias (explicaciones paso a paso, videos demostrativos, actividades extras, secuencias didácticas para docentes, etc.).
Además, existe un objetivo a mediano plazo que es poder poner este producto en el mercado, y que pueda ser adquirido por cualquier persona o institución que lo desee.
Recorrido y propósitos
“El proyecto Ciencia para jugar es una continuidad del trabajo que venimos haciendo desde el Grupo de Investigación en Diseño de Materiales Didácticos para la Enseñanza de las Ciencias Experimentales, y que pretende dar un paso más y lograr un diseño que sea escalable y posible de reproducir masivamente para su venta –sostuvo Marcelo De Greef-. Nuestro grupo se dedica a la investigación, el desarrollo de materiales didácticos innovadores y la formación docente en ciencias experimentales, en distintos niveles educativos. El kit sintetiza muchas de esas experiencias previas e intenta democratizar el acceso al conocimiento científico desde las primeras edades”.
Al respecto, De Greef agregó que, “enseñar ciencias experimentales, apunta a generar oportunidades para que los niños y las niñas se hagan preguntas, exploren, observen y construyan explicaciones sobre el mundo que los rodea. Creemos que la curiosidad es una herramienta poderosa y que acercar la ciencia desde edades tempranas contribuye a formar ciudadanos más críticos, creativos y participativos. En ese sentido, este proyecto representa una apuesta a largo plazo por una cultura científica más inclusiva y cercana a la vida cotidiana”.
Años de experiencia y recorrido
El Grupo de Investigación en Diseño de Materiales para la Enseñanza de las Ciencias Experimentales (GrIDiMECE) se formó el 29 de mayo de 2023, tras recibir los avales de las facultades de Humanidades y Ciencias (FHUC) y de Bioquímica y Ciencias Biológicas (FBCB) de la Universidad Nacional del Litoral (UNL). Si bien su formalización es reciente, varios de sus integrantes, venían trabajando en esta línea de investigación desde hace más de una década. El grupo está conformado por un equipo multidisciplinario de profesionales provenientes de diversas áreas, entre ellas Química, Física, Biología, Educación, Ingeniería y Diseño Industrial.
En la actualidad, el grupo integra el Consorcio de Grupos de Investigación de Educación en Ciencias Naturales de la República Argentina (CONGRIDEC), espacio en el que se comparten experiencias, proyectos y desafíos con investigadores de distintas universidades nacionales.
Ma. Silvina Reyes, integrante de GrIDiMECE, asegura que “a través del tiempo, los objetivos han evolucionado de una etapa inicial centrada principalmente en la divulgación científica y extensión, hacia una estructura consolidada de investigación educativa sistemática, que se vincula con el diseño de dispositivos y materiales didácticos”, enfatiza Reyes.
En el aula con cientos de estudiantes y docentes
Con respecto a la recepción de docentes y alumnos de los kits que se han venido elaborando, Reyes señala que ha sido “amplia y favorable. En lo referido a la formación docente, más de 500 docentes han participado en jornadas, capacitaciones y cursos de actualización dictados por el grupo. Entre estas acciones se destacan las desarrolladas en el marco del Instituto Nacional de Formación Docente, así como las realizadas en articulación con el Ministerio de Educación de la Provincia de Santa Fe y con la Secretaría de Educación de la Municipalidad de Santa Fe. La sostenida participación de docentes de distintos niveles educativos evidencia el interés y la pertinencia de las propuestas, así como la necesidad de contar con espacios de actualización e intercambio vinculados con la enseñanza de las Ciencias Experimentales”.
Agrega, con respecto a los estudiantes, que “el material ha sido implementado, validado y perfeccionado en contextos reales de enseñanza, siguiendo los principios de la investigación basada en diseño. En el Nivel Secundario, las iniciativas desarrolladas contribuyeron a favorecer la inclusión educativa en instituciones ubicadas en contextos vulnerables que no contaban con laboratorios ni equipamiento específico para la enseñanza experimental. En estos casos, el uso de herramientas digitales permitió generar experiencias significativas para el aprendizaje de la Química, ampliando las oportunidades de acceso al conocimiento científico”.
“Por su parte, en el Nivel Universitario las aplicaciones móviles desarrolladas por el grupo han sido utilizadas por aproximadamente 300 estudiantes, constituyéndose en recursos de apoyo para la enseñanza de contenidos relacionados con la Química Orgánica y con la evaluación sensorial de alimentos”, comentó Reyes.