Asilo clandestino: "Despojaban de las propiedades a los abuelos"

El abogado Martín Risso Patrón, representante de una de las denunciantes, detalló por LT10 las maniobras de terror, estafa y privación de la libertad que ocurrían en asilos no habilitados de Santa Fe.

El caso de los geriátricos clandestinos en Santa Fe ha destapado una olla de horrores que va mucho más allá del descuido edilicio. Martín Risso Patrón, abogado de la hija de uno de los residentes, explicó a LT10 que la situación de vulnerabilidad de los adultos mayores era aprovechada de manera sistemática para un fin económico.

Según el letrado, su clienta —una joven de 20 años— fue quien tuvo la valentía de denunciar tras un año y medio de sufrir "destratos" tanto hacia su padre como hacia ella misma.

A pesar de que actualmente la propietaria está imputada por abandono de persona en siete hechos, Risso Patrón sostiene que la calificación es insuficiente frente a la gravedad de los testimonios recogidos. "Lo que me comentó uno de los empleados... era que lo que pasaba ahí era que le sacaban también las propiedades a los abuelos; o sea, que iban los abuelos que estaban en condiciones de vulnerabilidad, los captaban, los mantenían en esos lugares retenidos", afirmó el abogado sobre la modalidad de operación.

Una red organizada y "privación de la libertad"

La investigación apunta a que la mujer implicada no actuaba en soledad. Risso Patrón mencionó que existen indicios de una organización que incluía a personas dentro de servicios municipales y posibles nexos policiales. La maniobra no solo consistía en el cobro de pensiones, sino en el control absoluto de los residentes: "Se quedaban con sus documentos, les cobraban su dinero, no los dejaban salir, negaban a los familiares que estuvieran ahí, amenazaban a los familiares que denunciaban".

Incluso se refirió a casos donde los ancianos eran encerrados literalmente: "Nosotros tenemos las imágenes de la policía que saca el candado que fue roto por los vecinos para sacarlos del lugar... los había dejado encerrados con un candado". Para el abogado, esto constituye una clara privación de la libertad que no ha sido debidamente imputada hasta el momento.

El temor a la impunidad y la "protección política"

Uno de los mayores temores de las víctimas es que el caso se cierre con un juicio abreviado que resulte en una pena mínima. Risso Patrón criticó la inacción inicial del Ministerio Público de la Acusación (MPA), señalando que su clienta realizó múltiples denuncias en distintos organismos desde abril que fueron ignoradas hasta que un incidente —un incendio de un colchón— forzó la intervención policial.

Al ser consultado sobre por qué estas irregularidades persistieron durante años sin control, el abogado fue tajante: "Yo entiendo que políticamente hay mucha gente que no le conviene que esto surja y puede ser que tenga demasiada información". Además, destacó la valentía de los damnificados que, a pesar del deterioro físico por la "falta de nutrición", se acercaron a tribunales para pedir justicia: "Este hombre que estaba con el andador... tomó el trabajo de ir a las 8 de la mañana al tribunal porque quería decir que no quería que recuperen la libertad y quería ver qué pasó con su casa, porque se le quedaron con su casa".

Finalmente, Risso Patrón, quien se presentará como querellante en la causa, aseguró que busca evitar que otros delitos como la estafa, la retención indebida y la coacción queden fuera de la sentencia final.

Audio: Martín Risso Patrón, abogado de una las víctimas del geriátrico clandestino

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