Día internacional del vinilo: un formato insuperable, clásico y actual
Cada vez son más los coleccionistas. Nuevas generaciones se interesan por lo analógico. En La Viola hablamos con Claudio Canova que se dedica a su elaboración.
Todos los 12 de agosto se celebra el “Día Internacional del vinilo”. Un formato que volvió con fuerza en los últimos años y que llegó a nuevas generaciones.
La celebración tuvo su origen en 2002, en California, donde muchos participantes de un evento musical decidieron instalarlo con el objetivo de preservar este patrimonio del pasado.
A su vez, la fecha tiene que ver con un homenaje que coincide con el invento del fonógrafo por Thomas Edison en 1877. De esta forma, los discos dejan de ser reliquias del pasado. A las obras clásicas hay que sumar el interés por las nuevas ediciones de placas del pop con referentes como Taylor Swift o Harry Styles.
Las razones del renacimiento de los discos de vinilo son múltiples. “Para mucha gente, el disco tiene un sonido especial, y al mismo tiempo es algo que se toca, que se pone conscientemente y se escucha”, explicó la asociación alemana de discográficas en 2023.
Sus expertos agregaron que el sonido no es técnicamente superior al del CD, sino que “la percepción de la calidad de los distintos soportes suele ser bastante subjetiva”. El disco también satisface la necesidad de una experiencia háptica, que representa una forma adicional de cercanía al artista, de autenticidad y desaceleración. Por último, opinan, también cuenta el “factor moda y estilo de vida”, que también es decisivo.
En La Viola visitamos a Claudio Canova, propietario de Hamilton Records, que tiene una fábrica de fabricación de vinilos que arrancó en 2013. Se juntó con cuatro personas para armar el proyecto y dos años después prensó el primer disco de forma profesional. De esta forma, Claudio pudo descubrir cómo se pasa, por ejemplo, un audio en un pendrive o en un CD a un vinilo.