Por un robo de cables, no hay clases y se resienten centros de salud
El hecho afectó a las instituciones educativas y al centro de salud del barrio Pompeya, ubicados en la intersección de avenida Gorriti y las vías. Tras varias horas a oscuras, el suministro eléctrico comenzó a restablecerse en las primeras horas de la mañana.
Un robo de cableado dejó sin suministro eléctrico a un amplio sector del barrio Pompeya, en el norte de la ciudad de Santa Fe, y obligó a suspender las clases y a interrumpir la atención médica durante las primeras horas de la mañana de este viernes.
La afectación alcanzó de lleno al complejo institucional ubicado en la intersección de la avenida Gorriti y las vías, donde funcionan la Escuela N.º 1341 "Esperanza Solidaria", el Jardín de Infantes N.º 317 y la Escuela de Educación Secundaria Orientada (EESO) N.º 597. Ante la falta total de iluminación y la imposibilidad de operar los sistemas informáticos, las autoridades educativas resolvieron desobligar al alumnado.
En la misma esquina, el Centro de Salud de Pompeya y las dependencias municipales del viejo Jardín Botánico también sufrieron el apagón. Si bien los trabajadores del efector público debieron reprogramar los turnos de las 7:00, la atención comenzarán a normalizarse con el correr de las horas.
"Todo el cordón norte estaba sin luz. Sabíamos de cortes programados en la zona, pero justamente este sector no estaba incluido", explicó a la prensa Viviana Servidio, referente del centro de salud. La profesional remarcó las dificultades de trabajar a oscuras desde temprana hora: "Tuvimos que suspender momentáneamente el servicio porque a las siete de la mañana no se veía nada y no teníamos sistema informático. Es imposible atender así".
Servidio relacionó el episodio con actos de vandalismo sobre las líneas de media y baja tensión: "Había móviles policiales y un camión de la EPE trabajando en el lugar. Aparentemente fue un robo de cables. Esto genera mucha molestia porque sentimos que no hay tareas de prevención. Es un sector clave sobre una avenida principal y no se puede esperar a que nos roben para actuar", reclamó.
A la problemática hídrica y de seguridad de la zona norte se suman antecedentes recientes de inseguridad. Según confirmaron los propios vecinos del barrio Pompeya, en las semanas previas se registraron destrozos de fibra óptica para sustraer conductores, lo que dejó a decenas de familias sin servicio de telefonía e internet, además del robo de equipos de aire acondicionado en el propio efector sanitario.
Los testimonios recogidos en el lugar reflejan la desprotección y el malestar que genera la falta de servicios básicos en la zona. Un trabajador del Viejo Botánico describió el sector como una “boca de lobo” donde el robo de cables de luz e internet es recurrente, facilitando además el arrebato a peatones y la sustracción de baterías de vehículos ante la falta de una presencia policial efectiva.
Según el empleado, la situación es crítica para el funcionamiento de las dependencias: “No hay atención de nada; hasta la semana que viene no vamos a tener luz”. Esta realidad fue confirmada por un vecino que acudió al distrito para realizar un trámite de asesoramiento y debió retirarse sin éxito: “Nos dijeron que no nos podían atender porque no había luz”, relató, indicando que le sugirieron regresar recién el lunes o martes, mientras señalaba la paradoja de que en su casa, siendo de la misma zona, el suministro eléctrico funcionaba con normalidad.
Avance de asentamientos
El episodio volvió a poner en foco la situación urbana del sector. En el tramo donde las vías del tren cruzan la avenida Gorriti se evidencia un continuo crecimiento de asentamientos informales. La ocupación de los terrenos linderos al tendido férreo inactivo avanzó en los últimos años desde estructuras precarias de chapa hacia construcciones consolidadas de mampostería, con accesos delimitados sobre la traza pública.