Barrio Pompeya: qué hay detrás de los asentamientos junto a las vías

El secretario general de la CTA, José Testoni, explicó el origen de un proyecto de urbanización que incluía parte del barrio. También detalló qué obras estaban previstas para mejorar las condiciones de vida de las familias.

El robo de cables que dejó sin servicio eléctrico a una escuela y a un centro de salud del barrio Pompeya volvió a poner la mirada sobre las condiciones de infraestructura de la zona. Durante una recorrida realizada el viernes por el móvil de LT10, Verónica Encinas registró además la presencia de varias familias instaladas en terrenos cercanos a las vías, con construcciones de material.

La situación abrió interrogantes sobre el origen de esos asentamientos y sobre qué obras de urbanización estaban previstas para ese sector de la ciudad. Para conocer el contexto del barrio y los antecedentes de esos proyectos, LT10 consultó a José Testoni, secretario general de la CTA y exdirector de la escuela Esperanza Solidaria de Pompeya.

Testoni aclaró inicialmente que no habla en representación de los vecinos del sector, aunque conoce profundamente la zona por su trayectoria allí: “Yo no soy un dirigente barrial, digamos; no puedo hablar por los asentamientos de Pompeya”, señaló. Y agregó que fue maestro del barrio y el primer director de la escuela Esperanza Solidaria, en 1992.

Según explicó, una cooperativa vinculada a la CTA había presentado a comienzos de 2023 un proyecto de intervención dentro del marco de la Secretaría de Integración Socio Urbana (SISU), sobre un polígono que ya figuraba dentro del Registro Nacional de Barrios Populares (Renabap).

La inscripción en ese registro responde, según detalló, a una combinación de falta de servicios públicos y ausencia de titularidad de los terrenos. “Si no tienen electricidad regular, si no tienen agua, no tienen cloacas ni veredas, sumado a la falta de titularidad de los terrenos, eso se califica como barrio popular”, explicó.

Por un robo de cables, no hay clases y se resienten centros de salud

Qué obras estaban previstas

El proyecto presentado por la cooperativa Unidos contemplaba una intervención sobre un área extensa de Nueva Pompeya. Testoni señaló que se trataba de más de 20 manzanas e incluía la zona de las vías, aunque aclaró que ese sector no estaba contemplado para la ejecución de obras de urbanización.

“Pero en la vía el propio Renabap no había autorizado obras”, afirmó. Según explicó, el proyecto sí preveía trabajos dentro del barrio, como instalaciones eléctricas domiciliarias, redes peatonales, agua y cloacas en aquellos lugares donde las condiciones permitieran urbanizar.

La iniciativa tenía un plazo de ejecución de ocho meses y, de acuerdo con Testoni, de haber concretado el financiamiento, podría haber mejorado las condiciones de vida de más de 200 familias. “Si se hubiera invertido y no se hubiera desfinanciado, la cooperativa Unidos lo podría haber hecho perfectamente en el transcurso del 2024”, sostuvo.

El dirigente puso como ejemplo las dificultades cotidianas que enfrentan los alumnos de la escuela Esperanza Solidaria: “Hoy no tendríamos ninguno de estos problemas y además tendríamos a más de 200 familias viviendo en mejores condiciones. Los chicos que van a mi querida escuela Esperanza Solidaria tendrían un baño mejor, una vereda mejor y los días de lluvia no se embarrarían”.

La reubicación de familias

Otro de los puntos que destacó Testoni fue que los proyectos de integración sociourbana contemplaban alternativas para aquellas familias que se encontraban en lugares donde no era posible realizar una urbanización.

En ese sentido, mencionó una obra para la que se había autorizado la compra de un terreno en Recreo Sur, destinado a una urbanización que permitiera reubicar a familias que vivían en condiciones que impedían su permanencia en determinados sectores.

“Nos permitieron comprar un terreno en Recreo Sur —que lo tenemos— donde teníamos que hacer una urbanización para esas familias que probablemente vivían arriba de una vía y no podían seguir viviendo ahí”, explicó.

La alternativa también podía alcanzar a familias que vivían en condiciones de hacinamiento. Testoni mencionó el caso de hogares donde convivían “cuatro o cinco generaciones en una misma casa”, para los que se podía contemplar la asignación de un nuevo lote.

De esta manera, sostuvo que los proyectos no implicaban urbanizar indiscriminadamente cualquier asentamiento, sino que diferenciaban entre los sectores donde era posible intervenir y aquellos que requerían una reubicación.

Un problema que excede a las familias

Para Testoni, la falta de infraestructura no impacta únicamente sobre quienes viven en los barrios populares, sino que también genera consecuencias para el resto de la ciudad. En ese sentido, sostuvo que la integración urbana permite regularizar situaciones y ordenar el crecimiento de los barrios.

“Eso perjudicó. Estamos hablando de centenares de miles de familias en barrios populares que podrían tener una infraestructura mejor; pero aparte esto tiene que ver con el objetivo no solamente de estas familias, sino de toda la sociedad: eso regulariza situaciones”, afirmó.

El dirigente también marcó un contraste entre el crecimiento privado registrado en los alrededores de Nueva Pompeya y la falta de infraestructura en el interior del polígono. “Alrededor, en las avenidas comerciales, ha crecido mucho la ciudad y ha crecido muy bien. Ahora, dentro de esos polígonos es un desastre”, sostuvo.

Consultado por la situación de las familias que actualmente aparecen instaladas junto a las vías, Testoni insistió en que ese sector no formaba parte de las áreas autorizadas para urbanizar y que los proyectos contemplaban alternativas cuando las condiciones del lugar impedían la permanencia.

Audio: Escuchá la entrevista con José Testoni

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